miércoles, 3 de agosto de 2011

SUPERFINOS NEGROS



…nos hemos reunido y hemos decidido
no tocar mas rumba





Free Hole Negro video

ONU Reconoce lucha de Cuba contra el racismo

ONU Reconoce lucha de Cuba contra el racismo? (PL, La Habana, junio 17, 2011)

Organismos de Naciones Unidas reconocieron hoy aquí los avances en la lucha contra la discriminación racial en Cuba, gracias a una política estatal dirigida a beneficiar a todos los sectores de la sociedad.

El representante auxiliar del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Rolando García, subrayó que los logros del país constituyen un ejemplo para el mundo y actualmente marcha a la cabeza en América Latina en igualdad de oportunidades a sus ciudadanos.

Estos avances se corresponden con las políticas de participación ciudadana e incluyentes promovidas por la dirección de la nación avocada ahora a consolidar ese propósito, dijo García, quien participa en el Seminario Cuba y los pueblos afrodescendientes en América.

En el caso de Cuba, podemos decir que resolvió los principales problemas de discriminación, y logró incorporar en gran medida a los afrodescendientes a la sociedad, señaló García en la sede del Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello de esta capital.

Juan José Ortiz, representante en Cuba del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, destacó que de los miles de niños afrodescendientes en la región afectados por la pobreza y todos sus efectos secundarios, ninguno es cubano, gracias a la voluntad política del gobierno.

Subrayó que Cuba y Noruega son los países con más baja mortalidad infantil en el mundo, pero es impresionante, dijo el funcionario, que la mayor de las Antillas logró estos resultados sin contar con el desarrollo y las riquezas de ese país europeo.

La coordinadora residente del Sistema de Naciones Unidas aquí Bárbara Pesce, dijo que Cuba es un ejemplo de lucha en materia de discriminación racial.



TROPICAL

E L I O
R O D R I G U E Z

Ciudad Habana, Cuba, 1966.

http://www.machoenterprise.com/

CUBA: DOCE DIFICULTADES PARA ENFRENTAR AL (NEO)RACISMO O DOCE RAZONES PARA ABRIR EL (OTRO) DEBATE/ROBERTO ZURBANO



(En 1812 se sucede el horrible asesinato de José Antonio Aponte, considerado el primer cubano en revelarse contra el gobierno colonial español. En 1912 ocurrió la matanza de centenares, quizás miles, de militantes del Partido Independiente de Color y…nos estamos acercando al 2012. El doce es un número que tiene otras cábalas en la historia cubana, pero yo quiero, con este texto de 12 cuartillas, exorcizar los malos augurios que señalan al 2012, también, como un año fatal para los negros cubanos y esta es, ni visionaria ni apocalíptica, mi propuesta revolucionaria).


En Cuba, para cualquier afrodescendiente, afrocubano o negro cubano – confieso que tales definiciones las trato con toda relatividad y pertinencia- es una gran oportunidad participar del proyecto de la Revolución, cuyas virtudes mayores han sido, por una parte, su radicalidad al lado de los pobres de la tierra y, por la otra, su paternalismo con tales sujetos. Paradojas como estas se encuentran en el largo camino andado por una Revolución que signa cuatro generaciones, donde el debate sobre las problemáticas raciales se asume desde posiciones vergonzantes, desde espacios muy cerrados, marcados por una timidez dialógica y propositiva, junto a la falta de perspectivas políticas que adviertan su peligrosa futuridad; situación poco propicia para socializar las investigaciones, discusiones y conocimiento acumulado en las últimas décadas por un grupo de especialistas, líderes sociales y pensadores con vocación política que no han podido hacer públicas sus propuestas de trabajo y sus experiencias comunitarias, pedagógicas o comunicacionales, ni siquiera pensar en su posible sistematización.

Me permito apuntar dos cuestiones de principios en este análisis.

Primero: Asumo que estas discusiones expresan la urgente necesidad de nuestras comunidades negras y de una buena parte de la población, así como una nueva etapa –menos indiferente, aunque aun poco receptiva- de las instituciones sociales y políticas cubanas que deben pronunciarse y enfrentar las problemáticas raciales heredadas y producidas por nuestro proyecto social revolucionario. Este principio no debe convertir el debate racial en rehén del diferendo Cuba-Estados Unidos; no lo digo subestimando tal diferendo, sino para que no se sobredimensione el mismo en nuestro debate. Esta tendencia, muy marcada en los últimos tiempos, no suele abordar profundamente las similitudes y diferencias de una relación de larga data entre negros norteamericanos y cubanos.

Segundo: Rechazo la idea de que el espacio de la cultura es insuficiente para discutir y resolver tales problemáticas; con tal presupuesto se disolvió el Proyecto Color Cubano y su pliego de demandas elaborado, durante largo tiempo en varios espacios participativos de la Isla que fueron desde varios proyectos comunitarios y culturales hasta una Comisión de Trabajo en el Comité Central del PCC. Tal idea, hija de una burocracia en mutación, es una visión reductora de la cultura que desconoce la fuerza del campo cultural como el espacio más significativo donde se dirimen las grandes batallas ideológicas, económicas y políticas de hoy. Y, a su vez, denota una falta de reconocimiento a esta vanguardia intelectual que desde finales de los años noventa discutió con fuerza –incluso en presencia de Fidel Castro- varios temas críticos, en especial el modo en que nuevas formas del racismo se venían registrando en la sociedad cubana de aquel momento.

La necesidad más urgente de debatir este tema, no sólo en La Habana, sino en toda la Isla, será una manera de responder al creciente malestar de comunidades y personalidades negras, mestizas y blancas que no hallan cómo encauzar sus preocupaciones; igualmente, es un buen modo de reconocer las distintas maneras en que se vienen construyendo, resintiendo y dislocando las miradas políticas de recientes organizaciones ciudadanas que tratan el tema desde varios enfoques políticos y proyecciones sociales.

Ser negro en Cuba brinda la oportunidad de asumir una tremenda herencia histórica y cultural que debe replantearse todos los días, defenderla a cada hora y reivindicarla a cada minuto, porque hay también toda una herencia colonial y racista que ha venido acompañando, más bien dominando y vigilando la primera. No entender cómo se expresa hoy esta dualidad histórica, ni asumirla críticamente, es la primera dificultad que ha tenido el negro para ser un ciudadano pleno. Esta persona a quien la Revolución abre todas sus puertas y no se da cuenta por qué se le cierran algunas, ni llega –la mayoría de las veces- a ocupar ese lugar merecido en la sociedad, a pesar de tanto esfuerzo personal, familiar y social.

Las causas de esas razones duermen en la etapa pre-revolucionaria; pocos autores nuestros revelaron esa culpa de quienes heredaron la colonialidad del poder y del saber en nuestra sociedad: aquellos blancos cubanos productores y herederos del poder y de una ideología colonial que aún sobrevive o reaparece en determinados espacios, artífices de una hegemonía que la Revolución heredó sin autocriticarse, tal y como pedían los luchadores antirracistas Juan René Betancourt y Walterio Carbonell. Dicha autocrítica, ausente durante décadas, sigue ocultando otra culpa más reciente, de los años sesenta, que es no haber dado a los negros aquel segundo empujón emancipatorio que sí tuvieron otros sectores como las mujeres o los campesinos.

La segunda dificultad parte de esa propia culpa: es el silencio, la falta de debate social y también de espacios institucionales donde describir, discutir, enjuiciar y castigar cada acto racista inconsciente o no, institucional o no, que sufre cualquier negra o negro cubanos cada tres minutos en las calles, los centros de trabajo y estudio, los medios de difusión masiva, las esquinas del barrio, las discusiones familiares y hasta en la cama. Es cierto que faltan otras muchas discusiones en la sociedad cubana, pero ninguna como esta ausencia ha deteriorado más la credibilidad del proyecto social ante una mayoría negra que hizo y hace de la Revolución su conquista, su espacio de realización y su horizonte utópico.

Nuestra tercera dificultad está en no tener instituciones sociales propias, donde los negros reconstruyan y compartan sus particulares historias, y legitimen tradiciones, como suele ocurrir, por ejemplo, en algunas de las sociedades de origen hispano que abundan en Cuba. No creo que estas sean el modelo adecuado, pero pienso en una propuesta que mezcle la antigua Sociedad de Color y la Sociedad de Estudios Afrocubanos; la primera sólo para las llamadas personas de color y la segunda fundada por Fernando Ortíz en 1936, con un carácter más abierto, indagador y participativo, pues ambas fueron puntuales foros de preocupaciones sociales sobre los problemas raciales en Cuba. Luego, desde tales espacios, elevar esa autoestima pisoteada con frecuencia, desarrollar investigaciones, defender proyectos individuales y grupales, fomentar liderazgos, empoderar comunidades, proteger a los más vulnerables, contar con su propia revista o boletín y trabajar por sí mismas y junto al Estado en la realización plena de sus miembros.

No se trata de aislarse del conjunto de la sociedad, ni construir un ghetto para nuestras libertades cívicas, sino un lugar desde el cual refrendarlas, un foro de escucha e intercambio permanente sobre la vida cotidiana del negro en Cuba, donde tome cuerpo un objetivo social que no está definido en algún otro espacio de la sociedad civil cubana. Si dichas instituciones son necesarias o no para una sociedad como la nuestra eso lo dirá el modo en que ellas logren llenar un vacío ideológico y social que hoy erosiona y atrasa nuestra población negra, detenida entre el silencio, la falta de reconocimiento, la escasa promoción social, así como las nuevas formas de discriminación racial. Urge encontrar espacio, definición y proyección de lo que ya podría identificarse como un movimiento de lucha contra el racismo en Cuba, quizás la solución esté –más allá del propio de los negros- en hallar un espacio para una nueva organización de la sociedad civil cubana que acoja este creciente movimiento antirracista.

Llamo neo-racismo a un fenómeno que integra gestos, frases, chistes, críticas y comentarios devaluadores de la condición racial (negra) de personas, grupos, proyectos, obras o instituciones. No se trata de simples gestos u opiniones personales marcadas por el prejuicio racial, sino de conductas que ejercen tal prejuicio sin miramientos y se producen hoy en espacios públicos institucionales o no –incluyendo los medios de difusión y la publicidad- que resultan lesivas y humillantes para aquellos a quienes se dirige, aunque algunos les aceptan acrítica o irremediablemente. Se suman a esto ciertas prohibiciones burocráticas, limitaciones administrativas y exigencias policiales que, injustificadamente, colocan a las personas negras en desagradables situaciones por su evidente o velado matiz racista; dichas situaciones aunque no siempre resulten denunciadas, publicadas o criticadas por aquel que las sufre, forman parte de un creciente y cotidiano anecdotario que suele atravesar todas las generaciones, profesiones y sexos de estas personas, generalmente de tez muy oscura, haciendo un énfasis mayor entre los jóvenes, pero también entre mujeres y ancianos.

Dichas manifestaciones neo-racistas vienen expresándose, desde mediados de los años ochenta, con cierta impunidad a través de chistes, comentarios, declaraciones e imágenes publicitarias; pero también de modo muy sutil en la presencia excesiva de personas negras en barrios marginales, en cárceles, en trabajos manuales y mal renumerados y otro “oficios” de dudosa reputación social, contrastando con la escandalosa ausencias de personas negras en importantes sectores de la sociedad, que van desde los medios masivos, pasando por los esplendorosos espacios turísticos y del mercado en divisas hasta las altas esferas del Estado. No se trata de un fenómeno que irrumpe con la crisis económica y la caída del campo socialista; creo que el neo-racismo adquiere en los años noventa una velocidad, visibilidad y mutaciones muy significativas, pero germinó en etapas anteriores al llamado Periodo Especial.
Y ¿quiénes son los nuevos racistas? Suelen ser personas blancas, pero también mestizos –y en menor medida, negros- que asumen posiciones ideológicas y culturales marcadas por un núcleo eurocéntrico, prepotente y prejuicioso, privilegiado social o económicamente por algún tipo de poder o legitimaciones simbólicas del mismo. Una buena parte de las reacciones de muchos negros con respecto a los actos racistas que se ejercen contra ellos, suelen señalarse como racismo al revés que pueden llegar, en situaciones extremas, a respuestas violentas; sin embargo, esa compleja respuesta reactiva es otro fenómeno cuyo análisis valdría la pena hacer en otro texto donde se explique la incapacidad de ser racista sin una relación de poder, carencia característica de esa masa negra que suele discriminarse. Por supuesto, las excepciones de esta regla pueden explicarse a través de dicha relación de poder.

Estas nuevas formas de racismo deben ser descritas, corroboradas y evaluadas desde enfoques y metodologías diversas que nos permitan re-conocerlas. El rechazo a la teoría como instrumento necesario en las prácticas políticas de los movimientos negros es una cuarta dificultad, pues su ausencia nos incapacita para responder con eficiencia y profundidad ante los grandes retos históricos, políticos y conceptuales que aparecen en el camino de nuestra lucha cada día. Una buena parte de la teoría que se ha ocupado de profundizar en la epistemología, estructuras y categorías históricas, antropológicas, sociológicas y políticas de y sobre el sujeto negro, se han venido generando en los sucesivos enfoques aportados por los indistintamente llamados estudios de raza, negros, africanos, culturales, postcoloniales, subalternos y decoloniales. Asumir estos y otros abordajes permitirá contrarrestar la escasez, ausencia, desactualización y/o rechazo a la teoría que suele abundar, incluso, entre académicos de la isla. Concientizar esta necesidad permitirá avanzar, más adelante, hacia los imprescindibles enfoques trans e interdisciplinarios que estas problemáticas demandan. Lamentablemente, hoy se pretende paliar la colonización del pensamiento con cierto academicismo de moda que, más que acompañarnos, secuestra y entorpece la mirada antirracista, atiborrándola de metodologías asépticas, incansables debates terminológicos y enfoques desconectados de los sujetos, las realidades y los conflictos sociales.

Tendencias como las afro-reparaciones, por ejemplo, son muy difíciles de instrumentar en un contexto que niega o desconoce el horrible daño que nuestros antepasados sufrieron desde su salida de África y nos fueron legando en el curso de la Colonia y la República. Ese daño no ha desaparecido aun, hay secuelas muy contemporáneas silenciadas entre la impunidad, el silencio y la irresponsabilidad actuales. Tal vez, por dicha razón, es usual encontrar ciertas “restauraciones” historicistas en el campo de la Academia y del Turismo, para sólo poner dos ejemplos, que reproducen una mirada colonial en la Cuba de hoy y siguen desvirtuando la presencia, las contribuciones y hasta el rol de muchas personalidades negras, en el patrimonio nacional y en la herencia política que configura nuestro actual discurso revolucionario.

Es menester reivindicar una historia y un pensamiento propios de alta elaboración, que no es usual encontrar en las bibliografías sobre el tema, pero que existe, y es un formidable instrumento de lucha. Si contamos con ese legado de nuestros mejores pensadores, teorías y conceptualizaciones históricas y contemporáneas, debemos hacer un esfuerzo para sistematizarlas y discutirlas, insertadas en los debates científicos y políticos actuales, activando así las condiciones propositivas de este conocimiento. Finalmente, junto a la necesidad de indagar en la historia propia, es necesario defender el activismo social y político que algunos académicos y científicos sociales ejercen, estimulando que acerquen teorías y conceptos al terreno de los debates y propuestas del movimiento antirracista.

También debo señalar autocríticamente -y es la quinta dificultad- que ha faltado la necesaria conciencia racial para exigir nuestros derechos y cumplir nuestros deberes. La conciencia racial ha sido un importante componente de la conciencia social de un país mezclado a la fuerza –no olvidarlo- y es la raíz que dignifica un color de la piel, una religión o una cultura que fue y –a ratos- sigue siendo devaluada, aunque el mercado cínicamente juegue a una hipócrita aceptación de sus códigos. El origen étnico o la nacionalidad de muchos padres o abuelos alcanza hoy un matiz tan pragmático que cuando se habla de conciencia racial hay un oportunista rechazo a su significado político; olvidando, entonces, a José Antonio Aponte, Antonio Maceo, Juan Gualberto Gómez, Quintín Banderas, Jesús Menéndez, Nicolás Guillen y Walterio Carbonell, pero también a Benkos Biohó, Zumbí, Patricio Lumumba, Malcom X o Nelson Mandela.

Cuando hablo de comunidades negras, aclaro, no me refiero a una comunidad pura y exclusivamente de sujetos negros; sino de negros, mestizos y también blancos -pobres o no, marginados o no- que comparten por elección o sin ella, el destino de una cultura, una herencia y un espacio de mayoría negra; este es un concepto operativo e inclusivo que en este documento prefiero utilizar para marcar los espacios y grupos sociales donde el elemento cuantitativo dominante son los negros y sus preocupaciones actuales. En tales comunidades, en términos cualitativamente crecientes, se vienen generando y sistematizando opiniones, preocupaciones, análisis y propuestas sobre las problemáticas raciales que viven los sujetos que actualmente comparten dichos espacios. Allí se intercambian, en el plano cotidiano y en el plano institucional, evidencias de las diferencias y los conflictos raciales en el ámbito de lo familiar, lo laboral, lo religioso, lo barrial y otras redes culturales y políticas, formales e informales, que conectan dichas comunidades con otras y con la sociedad toda.

En este mundo globalizado desde hace medio milenio, los negros somos un sujeto transnacional que compartimos historias, dolores, culturas y sueños semejantes en cualquier esquina del mundo. De manera que, a mi juicio, y más allá del criterio de Du Bois sobre la doble conciencia del negro, creo que compartimos una conciencia triple: la racial, por supuesto; la conciencia de la nación a la cual pertenecemos, pero también una conciencia transnacional que ha estado emergiendo en las últimas décadas como conciencia de lucha, una conciencia descolonizadora, compartida con los otros condenados de la tierra, como nos enseñó Franz Fanon, para alcanzar un presente de vindicación y de igualdad.

Y esa triple conciencia nace en similares realidades marginadas de comunidades enteras que comparan sus necesidades materiales, políticas y espirituales como sujetos herederos del dolor ancestral de aquel afrodescendiente esclavizado o colonizado y entre quienes esta no es una conciencia de gabinete, lista para conmemoraciones y manipulaciones políticas; sino una conciencia crítica, autocrítica, creadora, pedagógica en el sentido más diverso y no en el sentido de ilustración; una conciencia luchando por un espacio en el que quepa la crítica a los gobiernos, a las instituciones, a los medios masivos, al conservadurismo, al individualismo feroz, a los racismos y discriminaciones de todo tipo y que nos permita crear espacios de opinión y de demandas, de empoderamiento y de dignificación, de modelos culturales y de acciones afirmativas.

Hay una sexta dificultad que constituye otro espacio falto de autocrítica: Es el daño que causa, al interior del propio grupo de personas que luchan contra el racismo, las visiones machistas; esa visión estrecha de la masculinidad, demasiado tradicional y conservadora, que regatea el lugar conquistado por la mujer, subvalorando desde su presencia hasta su imprescindible aporte político y organizativo, así como su capacidad de negociación. Particularmente en el caso de la mujer negra se subestiman sus históricas tácticas de sobrevivencia, resistencia y formas del diálogo. Es una muy especial alianza estratégica la que corresponde a hombres y mujeres negros; igualmente es importante reconocer en los homosexuales negros –gays y lesbianas- una potente fuerza antidiscriminatoria que debemos aprender a comprender y acompañar. Este machismo constituye una repudiable práctica que reproduce, al interior de la familia y las comunidades negras, la dominación colonial, además de deteriorar la unidad, la autoestima, la memoria y la futuridad de proyectos colectivos en el orden cultural, social y político.

La pobreza de las comunidades negras suele ser una de las expresiones más contundentes de la asimetría estructural que caracterizan las sociedades caribeñas y latinoamericanas, donde la pobreza y otras desigualdades también tienen color. En nuestros barrios pobres o marginales, la mayoría sigue siendo negra y mestiza. Este es un mundo que apenas conoce la acumulación de capitales y mucho menos la disposición de estos a circular entre personas, organizaciones, proyectos o comunidades negras. No existe patrimonio material heredado ni capacidad económica autónoma y tampoco es fácil encontrar fondos, préstamos, becas, ayudas, patrocinios u otros modos de financiamiento no estatal, especialmente en este momento de la economía cubana en que el mercado laboral se reajusta y amplia en el sector privado. Entonces, apuntemos la escasez de recursos, iniciativas, planificación y entrenamiento en la búsqueda de fondos como la séptima dificultad del movimiento antirracista; teniendo en cuenta que esta lucha es vista muchas veces como agresiva y/o como innecesaria, los fondos posibles tienden a rebajar el filo crítico de nuestra lucha, inducidos por los intereses más “humanitarios”, “universales” o filantrópicos del escaso capital que suele encontrarse para potenciar las comunidades, movilizar ideas y desarrollar proyectos propios.

En el siglo XX resultó muy difícil que la imagen del negro en el cine y la televisión fuera descolonizada y vindicados sus más altos valores –más allá de la música, la danza y la esclavitud. Los imaginarios populares expandidos por la televisión reafirman la condición subalterna del sujeto y las culturas negras. Aun en Cuba y otros países de nuestra región donde es significativo el por ciento de población negra, los paradigmas suelen estar más cerca del modelo eurocéntrico, llegando incluso a revelarse singulares casos de readaptación de esos modelos eurocentristas a los códigos locales. Por esta razón el acceso de nuestras ideas, figuras y culturas al espacio mediático es la octava dificultad en esta lucha antirracista; pues ese espacio legitima, reproduce y actualiza una sutil estrategia colonial, asistida de los últimos recursos de las ciencias de la comunicación, las artes del espectáculo y los presupuestos ideológicos del pensamiento económico neoliberal.
Por otra parte la fuerza de la prensa escrita, la radio –en especial las de corte comunitario- y los sitios web, blogs y publicaciones digitales ponen otras fuerzas en juego en la producción e intercambio informativos, por la velocidad que imprimen a las noticias, a las discusiones y al modo en que articulan comunidades alejadas geográficas y conceptualmente con intereses comunes y desde enfoques diversos. La presencia de modelos, historias, representatividad, proyectos e intereses de las comunidades negras en pantallas de cine, TV y video alcanzan una enorme refracción en los imaginarios y proyecciones futuras de quienes les observan, ejerciendo un gran impacto sobre el receptor negro que, al identificarse con tales imágenes, las convierte en proyecciones utópicas con potencialidades de aprendizaje y transformación de dicho sujeto y su entorno.

La novena dificultad es el desamparo legal e institucional en que viven nuestras comunidades: se necesita, pues, establecer, claramente, las bases legales de la lucha contra el racismo; es decir, la libertad de quejarse y demandar contra un acto racista ante una institución al efecto, la necesidad de leyes adecuadas, la tranquilidad de que no queden impunes los actos racistas, la discusión pública que inhibe y educa, y que fortalece la dignidad de todos. Es también otra propuesta con mucha resistencia, pero los ejemplos de Brasil, Sudáfrica, Colombia y otras acciones legales pequeñas, pero decisivas, hacen pensar que algo se logra con tales vindicaciones ciudadanas.
Es un lugar común referirse a la educación como uno de los ámbitos más importantes para establecer los puntos de partida actuales y futuros en la lucha contra la discriminación racial, toda vez que este sentido común parte de un reconocimiento del saber, la escuela, la historia y los maestros como los principales elementos para la formación de valores. Sin embargo, a la hora de introducir y sistematizar datos significativos que les permita a los niños y adolescentes reconocerse en una historia común, no se insiste suficientemente en las particulares historias raciales y étnicas que también nos configuran. Pero lo cierto es que el modelo de ilustración de la Modernidad ha capitalizado la educación en nuestros países caribeños y latinoamericanos, convirtiéndole en mera acumulación de datos que cuesta mucho articular orgánicamente a las diversas culturas y a las cambiantes realidades de hoy.
Esta situación se convierte en la décima dificultad de nuestra lucha; cargamos con un modelo educacional entrampado por políticas demasiado pragmáticas y exclusivistas que no tienen en cuenta propuestas de trasformación como la educación popular, la etnoeducación, la enseñanza de lenguas autóctonas, la inserción de las historias de África y de la diáspora negra, etc.; sin hablar de algunas acciones afirmativas que se han logrado en algunos países en el campo de la educación; incluso en la educación superior, nivel más difícil por la concentración de muchos intereses de la economía neoliberal. Las políticas educacionales deben ser más receptivas de estas necesidades culturales y políticas y reivindicar saberes ancestrales y nuevos saberes, juntar visiones patrimoniales y visiones renovadoras, así como transformar no sólo el currículo, sino también a los educadores y al entorno cultural y político que siempre, aunque falte conciencia, rodean a las escuelas.

¿Cómo lograr estas acciones? En primer lugar alejándonos de las trampas retóricas y de la solidaridad virtual, así como de los cerrados espacios académicos en que siempre nos encontramos cuarenta y cuatro personas repitiéndonos los mismos argumentos, sin establecer contactos reales con la Realidad y su redundante miseria. Es la undécima dificultad ante la cual no hay estrategia posible, porque es un tramposo juego de palabras. Y no vale la pena un solo congreso o reunión más sobre el tema si no comprometemos nuestra ética intelectual y política acercándonos a esas zonas oscuras donde el dolor no se apaga: allí existen otras leyes, otros discursos generalmente incómodos e inseguros, pero quizás también desesperados y desorganizados, entre los cuales están naciendo nuevas formas de crítica y de lucha que hasta hoy nos hemos negado a reconocer, financiar o involucrarnos desde un activismo menos verbal y más riesgoso.

Solo el terror a la verdad, el conservadurismo más egoísta, la pose academicista, la conmiseración de clase media o la falta de voluntad política podrán impedir que comencemos a cambiar el escenario de nuestros eventos y los argumentos de nuestras tesis de laboratorio. Obviar dichas dificultades nos hace sentir desvergonzadamente cómodos detrás de estos textos, convertidos en boletos de avión, buffets de ocasión y –peor aun- en un nuevo mercado donde seguimos vendiendo a nuestros hermanos como esclavos de la desesperanza. Entonces, ¿no estaremos reconstruyendo, aquí y ahora, otro mercado de Zanzíbar? Enfrentar esta pregunta es pensar en la necesidad de articular viejas y nuevas agendas de acciones comunes, inclusivas, transversales y transnacionales; la ausencia, escasez o fragmentación de tales agendas es, a mi juicio, la decimosegunda dificultad.

La existencia de agendas internacionales sobre los temas raciales desde 1998, hasta dedicar en el 2011 un Año Internacional a los Afrodescendientes, habla de diversos espacios internacionales de consenso político que compulsa a los gobiernos nacionales a sistematizar este tema entre sus principales objetivos, pero –a mi juicio- son los debates nacionales, con los gobiernos o sin ellos, donde más aportes se han generado –al menos en nuestra región- a la visibilidad y organización de nuestra lucha. Nace un nuevo activismo social y político que ha desatado, también aquí en Cuba, la conciencia y capacidad organizativa de líderes y organizaciones comunitarias, femeninas, fraternales, religiosas y culturales que vienen trabajando estos asuntos con mucha responsabilidad. Allí donde han existido líderes, comunidades y organizaciones con capacidad aglutinadora, negociadora y propositiva se han logrado pasos importantes convertidos después en leyes, apoyos y otras importantes vindicaciones ciudadanas y políticas como exhiben Brasil, Colombia, Uruguay, Venezuela y Ecuador.

En Cuba, donde ha crecido y se ha diversificado el debate interno, no tenemos una mirada homogénea sobre las problemáticas raciales, la presencia, cuantía y calidades del racismo y sus posibles soluciones. Fuera de Cuba, las aproximaciones a estas realidades dentro de la isla, tampoco lo son; mucho menos cuando se intentan aplicar fórceps conceptuales y políticos a nuestras problemáticas raciales que ignoran o subestiman la historia, el contexto actual y el debate interno. Pero ello no constituyen dificultades para enfrentar y enriquecer el debate, sino posibilidades que deben abrirse al intercambio dentro de Cuba y también fuera, donde lo importante serán las ideas que se crucen y discutan, intercambiando conceptos y propuestas que ofrezcan mayor visibilidad, conciencia y soluciones a una problemática que es la vez nacional y transnacional, como ya he apuntado.

Falta al interior de Cuba un foro que nos permita abrir y sistematizar más de un espacio de discusión científico, intelectual, político y/o comunitarios, cuyos objetivos sean esclarecer, educar, proponer y resolver tales conflictos en cada uno de estos niveles y hacia la sociedad toda. Se trata de pensar de una buena vez a la Nación, desde un proyecto más inclusivo y emancipatorio y no desde las reducciones, exclusiones y aplazamientos que los ciudadanos negros –parte imprescindible de esta nación- han tenido que sufrir y esperar históricamente. La Revolución, sus instituciones políticas y sociales, la sociedad civil cubana y cada uno de nuestros ciudadanos tenemos hoy ese gran reto y esa gran oportunidad. Sobran razones que nos exigen, aquí y ahora, conciencia, propuestas y modos de transformación de esta opresión ciudadana en modelos de plenitud y dignificación de cada persona dentro y fuera de Cuba.

Más allá de la resistencia e intermitencias con que personas, organizaciones civiles y estatales cubanas nos hemos ido incorporando a la dinámica de estas agendas, foros, acuerdos y debates regionales e internacionales en el Caribe y la América Latina, todavía somos inconscientes de que muchos líderes, comunidades, organizaciones y países de la región esperan de los aportes cubanos a esta batalla. Urge abrir el debate cubano en nuestros principales organismos e instituciones, así como a la mayor cantidad posible de espacios –dentro y fuera de Cuba-, aumentando la calidad, participación y responsabilidad en tales discusiones y propuestas de trabajo.
A pesar de la escasa información sobre la lucha contra el racismo en el continente, es evidente que esta aporta una dinámica singular a los movimientos sociales de la región y a la renovación del proyecto socialista cubano, en términos más particulares. Y aunque evaluemos a los movimientos negros regionales como organizaciones y foros aun llenos de aspiraciones, fragmentaciones y metas por cumplir, esta lucha continental nos ha legado importantes experiencias, contribuciones y victorias políticas que podemos compartir, intercambiar y legitimar en un frente transnacional contra lo que aquí he denominado neo- racismo, cuyas mutaciones no logran ocultar ni su cuerpo colonial ni su discurso imperial ante una Revolución que, entre ganancias y errores, sigue apostando por un sujeto emancipador que construya y dignifique todas las ciudadanías del presente y el futuro de la Nación.

Callejón de Hamell, Centro Habana. En Junio y 2011.
Roberto Zurbano. Ensayista y Crítico Cultural

Cofradía de la Negritud





PROPUESTA DE la Cofradía de la Negritud: Tareas y acciones dirigidas a obtener resultados progresivos y objetivos en la eliminación de las manifestaciones de discriminación racial exitentes en la sociedad cubana, así como en la reducción de la desigualdad racial fortalecida en los últimos años

Que el Parlamento cubano organice y lleve a cabo durante la próxima Legislatura una audiencia parlamentaria donde se analicen las manifestaciones de racismo y/o discriminación racial existentes en nuestra sociedad.

1.Que la comisión permanente del Parlamento cubano que corresponda presente durante la próxima Legislatura un dictamen sobre la existencia de manifestaciones de racismo y/o discriminación racial en Cuba.

2.Establecer el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial cubano, inspirado en la entidad de igual nombre de la Organización de las Naciones Unidas.

3.Establecer una Comisión Nacional que atienda y coordine la aplicación de la política del Estado cubano sobre la cuestión racial, y que responda por ello.

4.Introducir en el sistema educacional, con un enfoque científico y multidisciplinario, los cambios apropiados en los diferentes niveles que permitan a los educandos una efectiva formación de valores, que considere aspectos éticos, históricos, axiológicos, etc., de modo que se fortalezcan en ellos los valores de igualdad y humanismo y se restrinjan las expresiones de actitudes discriminatorias y hostiles contra otras personas.

5. Incorporar en los planes de estudio de los diferentes niveles de enseñanza el tratamiento apropiado de los aportes realizados por los negros africanos y sus descendientes al progreso económico del país, a la forja de la nacionalidad cubana y a la configuración de la identidad del pueblo cubano.

6. Establecer en el corto plazo nuevas vías apropiadas que permitan el acceso proporcional de personas de familias pobres a los centros estudiantiles de excelencia, así como a las carreras universitarias que no existen en las sedes municipales y donde se forman intelectuales, ingenieros, diplomáticos, científicos, etc.

7. Mejorar las condiciones y calidad de los procesos docente-educativo y formativo, así como las condiciones materiales en las escuelas con una elevada proporción de alumnos pertenecientes a familias pobres; en particular, en las escuelas de oficios, y propiciar una mejor atención social y comunitaria a esos centros.

8. Crear en zonas habitadas mayoritariamente por familias pobres casas de estudio que aseguren las condiciones apropiadas para la preparación individual de los estudiantes interesados que carecen de tales condiciones en sus hogares.

9.Establecer de manera apropiada medidas prácticas basadas en principios de acción afirmativa, particularmente en las esferas educacional y laboral.

10. Incluir en el plan de construcción de viviendas contemplado en el programa presupuestario de cada año una proporción apropiada de las mismas destinada al mejoramiento de las condiciones habitacionales de familias que viven en albergues, ciudadelas, barrios marginales, etc.

11. Poner en práctica programas realizables y controlables de medidas emergentes, dirigidas a atenuar o eliminar en plazos apropiados las penurias de diferente tipo que padecen las familias que viven en condiciones de miseria o de acentuada pobreza.

12.Establecer, en el corto plazo, mecanismos efectivos de control y supervisión que impidan que las bolsas de empleo y agencias empleadoras, que determinan el acceso de trabajadores a puestos de trabajo en tiendas recaudadoras de divisas, el turismo, las firmas y corporaciones, continúen mostrándose como instrumentos de políticas discriminatorias de la población negra y mestiza.

13.Eliminar en las convocatorias de empleo y de formación profesional cualquier requisito referido al color de la piel o a la presencia física de las personas aspirantes.

14. Promover el tratamiento apropiado de las temáticas raciales en los medios de difusión masiva, con enfoque científico y multidisciplinario, que considere los diversos aspectos de la cuestión racial y que propicie el debate constructivo en los distintos espacios de opinión existentes y por crear.

15.Que las organizaciones que realizan labor ideológica con su membresía y entre la población incorporen entre los fines de aquella el tratamiento apropiado de la cuestión racial.

16.Impulsar la puesta en práctica de medidas que permitan, apropiadamente, la presencia proporcional y efectiva de personas negras y mestizas en los medios artísticos, particularmente en la televisión, el cine y el ballet.
17.Establecer alternativas apropiadas al uso exclusivo de los exámenes de ingreso para acceder a los distintos tipos de enseñanza.

18.Asegurar que la actuación preventiva de la policía no continúe dando la impresión de que procede por estereotipos fundados en el color de la piel de las personas, ni que existe un trato diferenciado a la ciudadanía por esa razón

19.Reconocer el derecho a la existencia legal de organizaciones sociales y comunitarias que se propongan contribuir a los esfuerzos de la nación dirigidos a eliminar el racismo, la discriminación y la desigualdad raciales.

20.Propiciar, debidamente, la prestación de atención sistemática por parte de las entidades sociales y comunitarias a la situación de la población penal, en coordinación con las autoridades responsables.

21.Considerar en los controles demográficos y estadísticos pertinentes, la información sobre el color de la piel de las personas a que se refieren tales controles.

22.Asegurar la prestación de una atención diferenciada a las provincias del país, que permita de manera efectiva, acortar las desigualdades de diverso carácter existentes entre las más adelantadas y las más atrasadas; esta actitud debe estar expresada en los lineamientos y cifras de cada año.

23.No considerar más la cuestión racial como un tema tabú y promover el tratamiento constructivo de la misma por parte de los diversos actores sociales.
24.Diseñar una nueva política racial que tome en cuenta los avatares del devenir histórico del problema racial, fundamentada científicamente y que pueda ser puente seguro hacia la integración y dignificación plenas de los cubanos y cubanas.

25.Poner en práctica mecanismos y procedimientos adecuados que permitan mejorar las posibilidades económicas de familias pobres a partir de la iniciativa y capacidad que tengan para ello.

26.Que las instituciones que estudian la vida y el legado de José Martí promuevan entre la población cubana un mejor estudio y conocimiento de las ideas del Apóstol sobre la cuestión racial en nuestro país.

27.Que las entidades que se ocupan del estudio de la vida y el legado de Antonio Maceo promuevan en la población cubana un mayor estudio y mejor conocimiento de las ideas del Titán de Bronce sobre la cuestión racial en nuestro país.
28.Favorecer el desarrollo de relaciones de diverso tipo con los países africanos y de la diáspora africana, particularmente en la variante pueblo a pueblo, en correspondencia con las posibilidades reales.

29.Otorgar a Mariana Grajales Coello la condición honorífica de Madre de la Patria, como merecido reconocimiento a su singular actitud fundacional, y como símbolo de la contribución de las mujeres cubanas, en particular de las madres, a la formación del elevado espíritu patriótico del pueblo cubano.

30.Promover la realización de investigaciones científicas y sociológicas sobre aspectos relacionados con la temática racial, garantizando a la vez que sus resultados se socialicen adecuadamente e instrumenten en la política del Estado al respecto.

31.Proporcionar una efectiva atención social y comunitaria a los contingentes de trabajadores que laboran permanentemente fuera de sus provincias, en coordinación con los organismos a los que pertenecen, de manera que se propicie el crecimiento ciudadano de esos trabajadores.

32.Promover la realización de eventos de reflexión, en los lugares apropiados para hacerlo, sobre las ideas expresadas por el Presidente cubano en torno a la cuestión racial en el libro “Cien Horas con Fidel”.

33.Establecer que en las estructuras provinciales exista un funcionario o cuadro con la preparación requerida que tenga la responsabilidad de atender la puesta en práctica en su provincia de la política nacional sobre la cuestión racial.

34.Permitir la creación de espacios religiosos en los que se puedan institucionalizar los sistemas religiosos de raíces africanas que decidan hacerlo.
35.Fomentar la venta de productos y servicios para los cuidados de belleza que tomen en cuenta las especificidades físicas de la población negra y mestiza.

36.Establecer medidas que propicien una mayor satisfacción de los requerimientos nutricionales específicos de los niños menores de las familias con ingresos claramente insuficientes.

37.Fomentar la reedición de obras de los principales exponentes del pensamiento antirracista cubano, así como de autores que hayan expresado de manera relevante el ideario y los valores de la negritud cubana.
38.Propiciar que el debate de la cuestión racial sea incorporado apropiadamente en los procesos de discusión de los eventos cimeros de las organizaciones políticas y de masas.

39.Incorporar el Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial al programa nacional de conmemoraciones de cada año.

40.Asegurar que la atención social y comunitaria sea más eficiente en propiciar mejores posibilidades para el cuidado de la condición ciudadana de las personas de la tercera edad, particularmente, en las familias pobres.

41.Que la Federación de Mujeres Cubanas incorpore a su discurso y a su accionar antidiscriminatorios en atención al género, el tratamiento consecuente a la cuestión de la discriminación que sufren las mujeres no blancas en diversas esferas debido a su condición racial.

42. Que la Central de Trabajadores de Cuba incorpore a su discurso y accionar la atención apropiada a la cuestión de la discriminación de trabajadores y trabajadoras no blancos en algunos sectores de la actividad laboral.

43.Que la Federación Estudiantil Universitaria incorpore a su discurso y quehacer la atención requerida por la cuestión racial, en particular, a la insuficiente presencia de no blancos en diversas carreras y áreas de la actividad universitaria.
44.Ponderar en las políticas del país la concepción de que el respeto consecuente de la diversidad puede ser una vía apropiada para fomentar la unidad nacional.

45.Propiciar, en semejanza de oportunidades, la vigencia y desarrollo de las manifestaciones culturales a través de las cuales los afrodescendientes expresan su espiritualidad y sus maneras de aprehender la realidad.

46.Establecer vías y medidas apropiadas, en el corto plazo, que posibiliten limitar de manera efectiva la expresión de las desigualdades de diverso tipo existentes hoy en las actitudes conductuales de las jóvenes generaciones de cubanos y cubanas.
Establecer como objetivo social prioritario de las políticas del país la promoción del principio de igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos y ciudadanas de manera real y efectiva

47.La Cofradía de la Negritud considera que esta propuesta puede ser una contribución útil.

EXPLOSIÓN SUPREMA: LOS RAPEROS DEL TERROR.

por Ismael González Castañer.


Para el común, Explosión Suprema serían cuatro negrones (“Tan solo por tener seis pies de altura/ o tener la piel morena o la tez oscura/ debo ser víctima de tu incultura”, denuncian en su antológica pieza Alerta), a los que las muchachitas (atraídas por su porte, sensualidad o serpenteo) descaradamente calificarían de mangones: “Porque su actuación —justificaría una de ellas, sofocada— nos deja siempre listas, preparadas [como agua] para el cho-co-la-te-o”.


-Michel Hermida Martínez: Maikel Miki Flow: 15-11-1976. Mulato. Operador de audio, gastronómico. Madre bailarina de Tropicana, retirada. Básquet. Breakdance. Su rap Pienso llama a la fraternidad. Último en entrar al grupo, en el 99.

-Isaac Amado Torres Frómeta: Criminale Flow: 9-6-1979. Moro. Mecánico de Taller. Estudia Sociocultural en la Universidad. Su rap Mastica Flow revela la “agresividad estética” de Explosión Suprema. Pasatiempo: el cine, en todas sus manifestaciones.

-Reynor Hernández Fernández: Mahoma: 19-9-1979. Negro. Director-fundador del grupo. Técnico pruebas funcionales respiratorias. Madre Dra. Leonor Fernández Ibáñez, representante del grupo. Su rap Mahoma habla de la voluntad para alcanzar una meta. Especialidad culinaria: Congrí al Escalope.

-Etián Arnau Lizaire: Brebaje Man: 9-1-1981. Muy prieto y delgado. Fundador de Explosión Suprema. Básquet. Breakdance. Su rap Jode expresa la atención que debe primar en el trato con cualquier tipo de persona. Cocina el mejor Puré de Papas-Huevo-Mantequilla de todo Alamar.



Una noche cualquiera de peña rapera, el anunciador juega con la palabra “explotar” y la sala —formándole mejor bulla y euforia que a los conjuntos precedentes— ya sabe que viene —literalmente— la agrupación más representativa del panorama rapero. ¿Lo será de verdad, será la más? Existe sólo un teléfono que lo puede confirmar… Primero sale Michel con guayabera y bermuda de amplia pata [shortpeta —dicen los más jóvenes]; pelado bajito; hace círculos con el brazo como si operara acetatos a la manera del DJ; baja corriendo a la primera fila, choca palmas, sortea agentes, corretea más por los laterales, vuelve. Segundo entra Isaac con grelos [dreadlocks: haces rizomáticos de cabellos rizos colgando por toda la cabeza], cinta azul tapando la frente, gafas oscurísimas, camiseta blanca; trae agarrado un pomo plástico de agua [se adquieren sólo en verdehalago]; rapea en guardia flexionando las piernas en forma de “tijeras”. Tercero: Etián toma el micro completamente hacia arriba haciéndolo topar con la visera de su gorra tipo pescador de agujas; marca el tema con el pie siniestro; su rostro molesto emite una voz aguda e incisiva que enardece a la afición. Cuarto: Reynor ya tiene la vena de la sien y la del cuello, grosas, y ondea la pinta, el pañuelo con su mano derecha como si sacudiera una gallina/ cual estopa/ estropajo. Ahora los cuatro corean “¡Cómo tú te pones cada vez que me ves!” y el público, de pie, con ritmo, gritando “¡OYE, SÍ!”, le dirige su índice en señal de total aceptación. Todos son diestros, aunque no se dan la mano al encontrarse, sino un beso hermano. No se han tatuado porque, o bien no hallan diseño matador, o bien no acaban sus problemas económicos, aunque el caso de Etián es estéticamente contundente: «Soy muy oscuro, no luciría el dibujo en mi piel». El interés por la Pelota sólo se produce al final, justo en los Play-off, aunque Reynor es más “novelero”. Michel ya tiene un nombre en la Regla de Ocha por Changó, y Etián posee su iniciática Mano Verde-Amarella. Explosión Suprema tuvo su primera presentación pública el 12-13 de octubre de 1998 en “la Chusmita” de Alamar, junto a grupos como Hermanos de Causa, Trampa Explosiva, y Lobo Marginal. No pertenecen a la Agencia Cubana de Rap.


¿Por qué el nombre Explosión Suprema?


Para que cada actuación —argumenta Reynor-Mahoma— sea un gran estruendo que impacte la conciencia del público. Algo distinto, no esperado; algo tan grande que deje a la gente excitada; algo deslumbrante.

Explosión Suprema es eso mismo, una bomba —reitera Michel produciendo la onomatopeya TÁKATA al chocar, de canto, su mano derecha contra la izquierda—: la palabra rap.

Conversando acerca de cómo perdura el cliché El negro está excepcionalmente dotado para el deporte y la música, caímos en que todavía, si deseamos convertirnos en médicos o ingenieros —como dijo el célebre realizador afronorteamericano Spike Lee— tenemos que ser “diez veces mejores”. ¿Qué opinión les merece la filosofía noruega del emblema de un festival de jazz sueco: “La música me salvo del deporte”?

Reynor-Mahoma: La música tiene la virtud de reproducir mis pensamientos. El deporte me encanta; pero más como un hobby natural que me sana y ayuda a despejar.

Etián-Brebaje Man: La música forma parte de mi trabajo, tengo planes con ella. El deporte, para mí, es un vicio saludable.

A Michel-Maikel Miki Flow ambas cosas —música y deporte— ni le salvaron ni le restaron: Han sido parte de mi vida —dice— en todo lo que soy. Miki agrega: Hubiera podido ser médico o ingeniero también: la mamá de Reynor es la directora provincial de Neumología, y es negra.


¿Cómo es un día de creación?


Etián-Brebaje Man habla de lo engorroso que resulta trasladarse de Micro 10 a La Habana para realizar backgrounds. Pero después que llegamos —asegura contento—, que empezamos la pincha, y que está saliendo buena, te da la alegría esa de saber que lo que tú quieres, o sea tu trabajo, lo estás haciendo bien hecho. El ánimo sube por completo.

Reynor-Mahoma cuenta que terminado el trabajo, no vive hasta mostrarlo también a su mamá y amistades del barrio: «Un criterio siempre vale, influye».

Michel-Maikel Miki Flow: Reynor, la mayoría de las veces, hace un tema entero y lo distribuye entre nosotros: “Mira, tú cantas aquí, tu empiezas allá”. Cuando el tema es mío, entonces hago yo la distribución. Después, cada cual arregla su parte de acuerdo con la forma que canta. También tenemos cosas solos: Mahoma, Reynor; Jode, Etián; Mastica Flow, Isaac; y Pienso, yo. Cada una nos define personalmente.

Reynor dice que en Mahoma aconseja al que tiene talento, que vaya a explotarlo. De nada sirve estar en tu casa diciéndote “Soy el mejor en esto, soy el mejor en lo otro” y no seas capaz de desarrollarlo. La loma es el objetivo; y Mahoma, la persona o el talento de la persona.

Para Jode explica Etián: Hablando chabacano como hablo yo, refiero que uno tiene que estar en talla con la gente. No es que tú seas malo, ni que busques problema, ni que te metas con nadie. No. Sino que tienes que estar en talla [en este caso: atento, alerta] con el que se te acerca en buena forma, en mala forma, como quiera.


M-M M F: Pienso es el llamado que hacemos a la gente y a los demás raperos: “¡Oye, vamos a unirnos, y vamos a formar cosa aquí!”. También hablo de otras cosas que están pasando. Hay mucho talento pero algunas instituciones no les da oportunidad de demostrarlo. Entonces, nos duele durísimo, muchísimo, por ejemplo, que un extranjero valla a estas instituciones, buscándonos, y no nos vea allí porque no pertenecemos todavía a ella, ¿me entiendes? También, con Pienso digo lo que está pasando en Alamar: Antes, el movimiento Jipó (Hip Hop) en Alamar era el más fuerte que había. No es por lo comercial y el reguetón, sino porque está solamente en Alamar —puedes cantar lo que quieras porque cada cual hace lo que le gusta; tú puedes ser comercial, a mi no me gusta, pero si a ti te gusta, ya, a ti te gusta; pero ¡mi hermano, sal de Alamar! Tienes que ir al Vedado, a Buena Vista, pa que la gente te conozca, pa que sepan lo que haces.

No escogieron la escultura o la trova como medio de expresión; escogieron el rap. ¿Cómo llegó la vocación?

R-M: Cuando chicos, Etián y yo cantábamos raps por la calle en un inglés que nunca existió. Un inglés inventao de esos. Y tuvimos un debate con un trovador, Yamni, acerca de qué género era mejor. Apostamos para ver quién hablaba más. Esto fue el impulso para que fundáramos el grupo. Nuestro primer número se llama El guitarrista nunca se acaba. Lo tengo archivado. El papel ya está amarillo. Por el 96. Primera canción que hicimos. Algún día la sacaré, como un remember… Escogí el rap porque pienso que es más abierto; comunica tanto como expresa con proyecciones y palabras y con la imagen de uno mismo.


E-BM asegura que escogió el rap porque ya venía con él. Para corroborarlo, rememora cómo él y un amigo de la infancia —Michel Biel— ya bailaban breakdance desde tercer grado en la Primaria. —Yo hacía una cosa que ahora no puedo hacer: me tiraba en el piso y daba una pila ‘e güelta —lamenta Etián, ¡que tan sólo posee 23 años! En el Pre comienza a escuchar y cantar números de Primera Base y Anónimo Consejo; se mete en Teatro y empieza a componer con Reynor.

Ya como grupo —comenta R-M—, hicimos la audición en La Madriguera [sede de la Asociación Hermanos Saíz de Ciudad Habana, Quinta de los Molinos del Rey] para el Festival del 98 y no la pasamos. Novatos al fin, cantamos paraos como una estatua. Hicimos la expresión; pero vocal, no corporal ni nada.

Me dirijo a Michel-Maikel Miki Flow: ¿Cómo los conociste; cómo llegó a ti la vocación?


M-MMF: Desde los 15 años vivo en Alamar. Este [se refiere a Reynor] y yo nos conocimos de jevitas y esa bobería, de la discoteca, del barrio; y a este [se refiere a Etián] del básquet y esas cosas. Siempre fui bailador, lo mío era bailar. Siempre estaba en los retos, retándome con la gente por ahí con esos bailes —breakdance, pigüe, soultrain—; le descargaba muchísimo a to esos bailes…Y ná, jugando básquet Etián me echaba rapeando. “Yo también, mi hermano; no te ponga pa eso, yo también”, le decía, hasta que me propuso ‘Hagamos un tema’, y hacemos uno supercómico —Porteros del infierno, evoca Etián y se ríen—. Etián habla con Reynor para que yo esté en el grupo. Reynor me dijo: “Oye Michel, a partir de mañana cantas con nosotros. Te tienes que aprender esto y aprenderte lo otro”. No podía creerlo y pa ver si era verdad le dije ‘Vamos pa tu casa a buscar los papeles’. Fuimos payá y tremenda locura formamos, y todo bien, y hasta hoy.

Algún que otro especialista cree que el rap no es un género musical propiamente, sino una modalidad oral de la comunicación contemporánea a secas —como pueden serlo la narración oral escénica, un performance, la docencia—, mientras que para el campesino griego, aún, “la poesía es el lenguaje que canta/ un poeta es un cantor”. ¿Cómo define, cómo caracteriza Explosión Suprema su arte?

R-M: No veo diferencias. Para mí el rap es melódico también. Su lenguaje es más crudo, más natural, menos ficticio, por ejemplo, que el lenguaje de la salsa. Nuestro hacer es más “a secas”. El arenbí [R&B: Siglas del ritmo afroamericano que llamamos moña] es más cantado.

E-BM protesta: No tiene diferencia con nada. Tiene background, notas musicales, la letra posee mensaje. Si no lo quieren entender, por la manera en que se dice, son otros 20°°.

M-MMF: El rap viene también de lo que hacía Martin Luther King, o Malcom X en sus discursos políticos —hablar con cierto ritmo y cadencia para transportar las ideas—. Y los esclavos.

E-BM —entre onomatopeyas que inventa para la mocha cortadora y para la percusión del cencerro de las congas— me dirige esta especulación: ¿No piensas que hubo un esclavo que le hacía así —“chús-chús”— a la caña, y que haciéndolo —Se ponía a hablar mal del mayoral —interviene R-M— cantaría “Machetona machetona mache-chús aé”, obteniendo un ritmo —“quinti-quitinqui/ quinti-quitinqui”?

R-M: La virtud del rapero es que opaca la música con su mensaje; y se fija más en el contenido de las palabras que en el musical.

Por fin, ¿cómo caracterizarían el rap que hacen?

E-BM: Underground con mensaje. Ahora, que en un tema hablemos de las flores… adapta las flores al rap underground que hacemos y saca conclusiones. Nuestra forma de vida es underground, no porque seamos unos indeseables —me falta un diente, y cualquiera me compara con el más malo de la película, ¡y mentira!, normal.

Asentimos bajando la cabeza y nos sorprende el autostop del pequeño grabador de la entrevista. Entonces, leo algunos momentos del concepto “Hip Hop Revolución” que Anónimo Consejo puntualizara en el No. 1 de Movimiento (Definirnos fuera de la polémica comercial-underground/ Vestirnos tradicionalmente y con símbolos revolucionarios/ Tomar las cosas como son y revolucionarlas/ Cantar de manera valiente, atrevida, sin ambigüedad, sin rodeos/ Revolución de pensamiento, de forma de escribir, de expresarse y representar la vida), y les pregunto: ¿Qué es Explosión Suprema en el concepto “Hip Hop Revolución”?

R-M: Para mí es progresar. HHR es cambio para bien, mejoramiento.

M-MMF + E-BM expresan que aunque no tengan una canción que hable de la Revolución directamente, o de la historia cubana, o la solidaridad internacional, aún así están dentro de esto y lo defienden.


¿Qué sería lo específico de Explosión Suprema en el concepto?


—Lo natural —responden—. Ser siempre lo que tú eres; no querer ser lo que tú no eres. Eso es HHR. Tu idea, tus pensamientos, la razón por la que vives, por la que haces música, todas esas cosas son HHR, para nosotros. Hay gente que adopta la frase sin haberle visto el sentido, el objetivo, el símbolo; lo ven como “cantarle a la patria”, “cantar con rebeldía —el que grita más, el que más fuerte dice las cosas, “ponerse una gorra verde”— y es eso y mucho más.

Y declaran su acuerdo con el mensaje Globalizar un futuro mejor que Adeyeme y Sekuo, los militantes de Anónimo Consejo —a quienes consideran “los Van Van del rap cubano”— dan en sus presentaciones.

KrsOne menciona nueve elementos caracterizadores del Hip Hop: Breakdance, Emcee [Maestro de ceremonias], Graffiti, DJ, Beatboxin [Sonidos con la boca], la Moda Callejera, el Lenguaje Callejero, el Conocimiento Callejero, y el Arte de los Negocios Callejeros. ¿Cómo se reflejan en nuestro país?

R-M confiesa que no sabe dibujar. Por falta de recursos siempre han sonificado con la boca. Consideran que el Conocimiento Callejero (modos de comportarse y cosas que no se aprenden ni en la casa ni en la escuela) sí define al Hip Hop: “Superválido; ahí es donde nos identificamos con el público; la mayoría son jóvenes que están en la calle, que están estudiando, o que tal vez no hacen nada en un momento determinado; y esta es la oportunidad de nosotros cogerlos y meterles mensaje”. E-BM no reconoce al Arte del Negocio Callejero vinculado al Jipó, sino más bien lo incluye en el arte de la vida. M-MMF hace Graffiti, y especifica cómo vender drogas, armas, traficar autos, robar TV y computadoras, forma parte (o formó) del mundo de mucho rapero americano en su país, no aquí en Cuba. “El negocio aquí —aseguran— es vender nuestra propia música.

Los criminales matan el sábado

Isaac-Criminale Flow empezó a rapear por puro embullo; escribe generalmente los días lluviosos porque alcanza un alto nivel de relajación; para él, “Hip Hop Revolución” es perfeccionar, lo mismo que un escultor quita lo basto y grosero del madero que en obra convertirá; cuestiona que el Lenguaje, Conocimiento y Arte del Negocio callejeros formen parte del movimiento cubano.

Expresiones usajonas que no forman parte del lenguaje estándar dado su carácter marcadamente coloquial, obsceno u ofensivo distinguen a Explosión Suprema. ¿Por qué motherfucker y no malas palabras directamente?

I-CF: Se trata de cómo decirla y del momento justo donde ubicarla en la canción. Hay momentos en que puede sonar más crudo, más burdo, más underground.

R-M: Homenaje al gran patrón mundial del rap, que, aunque no se quiera, es la guía del rapero cubano.

M-MMF: La aprovechamos para decir lo que queremos y no podemos realmente; ahí es donde cumple su función.

Aunque Hermanos de Causa en el No. 1 de Movimiento habló muy bien del concepto “agresividad”, ¿cómo lo ve Explosión?

R-M: Si cantas con una onda crítica sin ser agresivo, no se verá. Como hacemos música protesta, entre consejos y otras cosas, si no hablas fuerte, no tendrá sentido.

I-CF: Se supone que escribes algo para acompañarlo con el cuerpo. En una canción que tengo [Mastica Flow] declaro que mi cantar es agresivo; pero no estoy incitando al público a la violencia. Es sólo un modo de actuar violentamente.

M-MMF: No puedes ir por la calle todo el tiempo peleando “¡Oye qué te pasa!” La canción es el momento para dejar salir ese yo que uno tiene escondido. No puedes violentarte a toda hora.

I-CF: Es transformar toda esa energía negativa que tienes dentro, y hacerla llegar al público de otra forma, en un mensaje.

¿Qué esperan de veras de la Agencia Cubana de Rap?

R-M: La Agencia podría ser una gran institución y una gran defensa para el Hip Hop...

Esto del rap, ¿no es una perreta de ustedes, algo de juventud, una muchachada? ¿Creen que podrían vivir del rap el resto de sus vidas? ¿Se ven en el futuro?

I-CF: Estamos probaos. Hemos pasado por un millón de cosas…

Después de escuchar varias anécdotas sobre los obstáculos que han sufrido en su carrera de raperos, para que se percaten de que los que entiendo perfectamente, les canto “Persistiré/ aunque el mundo me niegue toda la razón”, un bolero popularizado por Elena Burke, «la señora sentimiento». Entonces Michel, totalmente excitado, declara: Lo que más me gusta de todo esto, lo mejor de todo esto es que, al final, cada uno practica el mismo sueño, ¿oíste? Dentro del mismo grupo. ¡Cóño, asere, ¿tú te imaginas nosotros…una pila ‘e GRAMMY? Es una cosa que está loca; pero… ¿te imaginas?

Bueno, dejémoslo aquí.

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OJO PARA EL DISEÑADOR

Biblioteca de Explosión

¿Qué lecturas de su infancia recuerda con mayor agrado? La Edad de Oro, Los Tres Mosqueteros, y La Historia de Elpidio Valdés. ¿Tiene algún libro permanentemente en su mesita de noche? La Santa Biblia. ¿Cuáles son los últimos libros que ha leído? Pasajes de la Guerra Revolucionaria. Los Independientes de Color. Diccionario Cubano de Términos Populares y Vulgares. ¿Qué libro recomendaría incondicionalmente a sus amigos? Vindicación de Cuba, y La Biblia. ¿Y a sus enemigos? Biblia.

La Suprema compactoteca

-Jay Z: Mezcla moña con rap clásico al utilizar fondo light. Planet Asia: Fondo marcadamente melódico. «Cosas suaves pa descargar. Cosas relajadas». Mos Def: «Con background lírico hablan fuerte: no necesito la bulla del rap encima de mí to el tiempo», dice Michel. M.O.P. FlipMode Squad.

-Van Van, Manolito Simoné, Emiliano Salvador, Los Muñequitos de Matanzas. Marc Anthony.

-U2.


JUAN FRANCISCO MANZANO.

[esclavo]Poeta, 1797-1854 Primer poeta negro de la historiografia literaria de Cuba

Treinta años

Cuando miro al espacio que he corrido,/ desde la cuna hasta el presente día,/ tiemblo, y saludo a la fortuna mía/ más de terror que de atención movido./ Sorpréndeme la lucha que he podido/ Sostener contra suerte tan impía,/ Si tal puede llamarse la porfía/ De mi infelice ser, al mal nacido/ Treinta años ha que conocí la tierra;/ Treinta años ha que en gemido estado/ Triste infortunio por do quier me asalta/ Más nada es para mí la cruda guerra/ Que en vano suspirar he soportado,/ Si la calculo, ¡oh Dios! con la que falta.


Partido Independiente de Color [ CUBA 1912]

GUSTAVO URRUTIA

Columna “Ideales de una Raza” Diario de la Marina, (La Habana, abril 25 de 1928, p.7)
EL DIAGNÓSTICO
No puede negarse (que con negarlo no se oculta), ni hay por qué ocultarlo tampoco, que en Cuba existe lo que, por ser breves llamemos “prejuicio racial”; y habiendo dejado que este problema delicado se resuelva por sí mismo, como hacemos con nuestros asuntos más vitales, hay que reconocer, a la vez, que algo se ha mejorado en el tiempo que nos separa de la esclavitud. Y aquí me tienen [sic] ustedes ya hecho un magíster, echándome encima la responsabilidad de pretender señalar soluciones, y, por supuesto, al borde del ridículo más divertido de la época ¡Qué osadía…! El hombre se ha colado en el circo con su megáfono en ristre, hablando claro, haciendo afirmaciones rotundas, pretendiendo “entrarle” a un asunto delicado, tan espinoso, tan pasional, sobre el cual han discurrido tantos hombres esclarecidos en el mundo…! No hay caso, es el mismo de siempre, el de los climas cálidos…; el de la Cruz Milagrosa; el chiflado [sic] Pero no haya alarma, señores. Esto no es más que un ejercicio mental que me ha recitado un alienista para ver si… me regenero.

ARTE/FINAL [Julio Moracen]

Cautivo en un tambor tamani

coco

camino

ceiba

cementerio

Hice el viaje como un pez

Ochosí, el cazador

de una sola flecha

Me engañó con azúcar

Me engañó con azúcar y melaza.

Alberto Guerra Naranjo

Cuba, Escritor, 1963.







Premio de cuento de la revista La Gaceta de Cuba 1997 y 1999. Tiene publicados el libro de cuentos Blasfemia del escriba (Letras Cubanas, 2000).


Buscavidas (novela inédita.)Fragmento



[…] mientras la cafetera hervía a punto de botarse, recordó a Julio Cortázar. J.L tomó un paño con la mayor rapidez. Preparó medio vaso, se dio un buche del líquido humeante y quiso fumar. Pero faltaban los cigarros. Cortázar sí era un escritor del carajo, se dijo, de esos que no lo piensan dos veces para entrarle a la página. Cortázar, tremendo tipo Cortázar. Decidió bajar las escaleras, cruzar la calle, mirar de reojo al vendedor de churros, a la gente en la parada, llegarse hasta la esquina y comprar unos cuantos cigarros. Escribir no se puede sin cigarros, se dijo frente al viejo que los vende.

-¿Cuántos quieres?

- Deme diez.

¿Habría pasado el genial Julio Cortázar por los mismos pasmes que a él le sucedían? ¿Habría comprado cigarro a menudeo a un viejo renqueante, que contaría el dinero con una calma increíble antes de echarlo en el platico del bisne? ¿Habría sabido qué coño era bisne, qué coño cigarro a menudeo? ¿Habría arrastrado un colchón por la ciudad por tirarle un cabo a un par de marginales? ¿Habría trabajado alguna vez de C.V.P, en alguna empresita de París o Buenos Aires? ¿Habría corrido detrás de un extranjero para tumbarle unos fulas e ir tirando? ¿Habría pasado los mismos trabajos para escribir una cabrona palabra? El viejo trajo los cigarros y se quedó mirándolo.

- ¿Algún problema, muchacho?

- Nada, Prendes, pensaba un poco.

- Un consejo, muchacho: Estos tiempos no son para pensar. ¿Vas a comprar café?

- Gracias, Prendes, colé ahora mismo.

Esquinados en el borde de la mesa, el medio vaso y los cigarros serían testigos de las primeras palabras que recibiría la hoja en blanco. Ellas, las palabras, antes de inscribirse a través de las teclas, tendrían que aferrarse primero en la mente de J.L y luego ser paladeadas como si fueran dulce cocinado por su esposa. Eso era escribir. Eso y algo más que fumarse otro cigarro o pararse y caminar a la ventana para contemplar otra vez al vendedor de churros. J.L tuvo miedo ese martes. Un escalofrío le advirtió que sus pasos anteriores sólo eran pretextos para demorar el comienzo. Toda la fuerza de la Literatura estaba en el comienzo. Ningún escritor de ficciones que respetase el oficio podía darse el lujo de no meditarlo. Mirar por la ventana no lo salvaría de escribir, se dijo. Pero era un alivio ante la imposibilidad de encontrar una frase. La buena frase. Cada cual en la calle era presa de sus propias intenciones: los vecinos, los viejos con jabas camino a la bodega, la gente en la parada, las mujeres, el par de mecánicos debajo de un carro. Menos él, todos tenían prefigurado su comienzo. El vendedor de churros, por ejemplo, lo aseguraba con una eterna metafísica: Llegar temprano, calentar la manteca, colocar la harina con azúcar y pregonar churros, churros, vaya tu churro aquí. Pero con el escritor que intentaba la creación las posibilidades eran infinitas. Aunque la historia que pensaba escribir estuviese muy clara, los personajes, e incluso el tono, faltaban las palabras del comienzo. Llevaba días estrujando cuartillas sin que aparecieran. Hoy no me puede pasar lo mismo, se dijo. Dejó caer el cigarro hacia la calle, soltó el humo y se prometió no volver a la ventana hasta que escribiese una frase. La buena frase. Cuando estuvo otra vez frente a la Royal cerró los ojos, respiró profundo, puso las manos sobre el borde de la mesa, trató de pensar en la página en blanco y se maldijo. Finalmente se maldijo. Alguien había tocado la puerta.






























































MATRIZ DE IDENTIDAD:LIBROS

  • BENITEZ ROJO, Antonio - La Isla que se repite, Editorial Casiopea, Barcelona,1998.
  • FANON, Frantz - Peau Noire Masque Blancs, Editions du Seuil, Paris, 1992.
  • MUNANGA, Kabenguele. Negritude: usos e sentidos. São Paulo, Ática, 1988.
  • ORTIZ, Fernando.Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar, La Habana: Jesus Montero Editor, 1940.