jueves, 12 de abril de 2007

Sinopsis del poemario La misión, de Ismael González Castañer.













El libro “cuenta” los avatares de un misionero [cualquiera cumpliendo un deber], enfrentándose a todo tipo de obstáculo [incluido el de mayor consideración: la lengua].
El devenir lo obliga a volver sin éxito; y descubre que todos (menos él mismo) siempre supieron lo baldío del viaje. No obstante (y aun cuando “remisión” también significa “traslado a cuidados intensivos”), acepta de nuevo el encargo (ser feliz).
En realidad, La misión es la simulación de una historia aparente, el amago de contarla; y se debe leer solamente como “expresión”.



WALTERIO CARBONELL

Como surgio la cultura nacional(Fragmento)

De las acciones y reacciones de las clases antagónicas del siglo XIX emerge la conciencia nacional. Durante su curso se ha operado una “autodestrucción”ideológica y ambas clases en sus luchas han preparado su reencuentro en una esfera más elevada: la nacionalidad.
De todo esto se deduce que la conciencia nacional no es un fenómeno producido por las actividades de cuatro gatos, por muy inteligentes que sean los cuatro gatos, y justamente lo que hacen los historiadores es deducir la conciencia nacional de las actividades de los cuatro esclavistas que se reunían en el Ayuntamiento de La Habana, en el Consulado y en la Sociedad Económica. Por muy influyentes que fueran Parreño, Luz Caballero, Saco, Del Monte, en el seno de la sociedad colonial esclavista, mediante sus informes e ideas, la nación no podía haber nacido de la cabeza de estas bellas Minervas, sino de las bases mismas de la sociedad de los explotadores y de los explotados.
La conciencia nacional es un “estado” de la población, un sentimiento común a todas las clases sociales y a la mayoría de la población; si bien es un sentimiento particularmente matizado por la ideología de la clase dominante. Incluso; la “cultura nacional”, entendiendo aquí por cultura nacional no la cultura libresca que se encuentra matizada por la ideología de la clase dominante .Pero si la conciencia y la cultura nacionales de una época es la conciencia de la clase dominante como dice Marx, en esta conciencia nacional hay que tomar en cuenta lo aportada por la conciencia del pueblo que también tiene una conciencia generada por su lucha contra la clase dominante. La conciencia nacional es una amplificación extremadamente dilatada de la conciencia en bruto es decir de las ideologías, particularmente cuando su formación tiene lugar en una época en que las clases dirigentes no son dueñas del aparato político.
Todos estos fenómenos pertenecientes a la superestructura de la sociedad se encuentran situados en planos distintos, pero en nuestro país se forma con ellos un verdadero arroz con mango; se confunde “ideología” con “conciencia nacional” y “cultura nacional” con “ideología”, y esta confusión es otra de las tantas razones por la cual los movimientos reformistas y anexionistas del siglo XIX, expresiones ideológicas en estado puro, son calificadas de manifestaciones de la conciencia nacional. Y por otra parte, no existe la menor idea de cómo se opera el tránsito dialéctico de la “ideología” a la “conciencia nacional”, ni de los momentos en que la conciencia nacional aparece como una prolongación depurada de las “ideologías”


Disponible en:Biblioteca Nacional de Cuba
http://www.bnjm.cu/bnjm/