sábado, 3 de enero de 2009
martes, 16 de diciembre de 2008
Carlos Moore: Carta Abierta al Presidente de Cuba (Salvador, Bahía, 17 de Diciembre de 2008)
Su Excelencia General de Ejército Raúl Castro Ruz
Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros
Palacio de la Revolución
Plaza de la Revolución
La Habana, Cuba.
Señor presidente,
Si me dirijo a usted por medio de esta Carta Abierta, es porque esa es la única forma que tengo de llegar directamente a usted, y también porque quiero que mis conciudadanos y todos aquellos que en el mundo se interesan por los problemas vitales de nuestra época, se enteren de lo que aquí le expongo.
Tanto usted, descendiente de europeos nacidos en España, como yo, descendiente de africanos nacidos en el Caribe, somos Cubanos, pero ese hecho no nos confiere ningún privilegio específico como humanos, sino el derecho de tener una voz en los destinos del país en que nacimos. Uso de ese derecho sin apología.
Se que un mundo de divergencias separan nuestras respectivas concepciones sobre la vida, las relaciones sociales, la manera de conducir los destinos de nuestro país y, en fin, la interpretación de aquellas realidades que impactan la vida cotidiana de los cubanos de manera negativa. Pero, usted como mandatario de nuestro país, y yo como ciudadano de ese mismo país, tenemos en común el hecho que, sean cuales sean nuestras divergencias, compartimos la responsabilidad de transformar nuestro presente social, así como la responsabilidad de moldear nuestro futuro colectivo como nación. De la acción o inacción de cada cubano, sea cual sea su rango social, genero, raza, orientación sexual, o convicción política, dependerá el porvenir de todos.
Siempre apoye y respete la soberanía nacional, y por eso siempre me opuse a cualquier medida, sea el embargo económico o las amenazas contra el territorio nacional, que pudieran colocar la independencia de Cuba en peligro o lesionar los intereses de su población. Pero también, y por las mismas razones, siempre abogué por el derecho inalienable del pueblo de Cuba, o de cualquier pueblo, a dirigir su proprio destino mediante instituciones representativas y con dirigentes que elige en comicios libres y verdaderamente democráticos; es decir, en elecciones donde estén en pleito diferentes ideas representadas por movimientos y partidos organizados, con plataformas políticas y propuestas sociales realmente independientes y diferentes. Estimo que solo así puede un pueblo ejercer su derecho a optar por lo que mejor le convenga. Por lo tanto, soy enemigo de cualquier dictadura o sistema totalitario, sea de la llamada derecha o de la denominada izquierda, y no comparto la opinión de que la democracia sea un lujo reservado a los burgueses.
No voy a pasar por cuatro caminos para manifestarle mi solida convicción de que el racismo, fenómeno que impera en nuestro país y que cada vez cobra nuevos espacios en la vida política, económica y cultural de la nación, es el mayor, mas grave y mas tenaz problema que confronta la sociedad cubana.
Si dejamos a un lado los discursos grandilocuentes, pero vacios, y las declaraciones contundentes, pero engañadoras, sobre la supuesta liquidación del racismo y la discriminación racial en Cuba, aparecerá ante nuestros ojos un mundo concreto de desigualdades e iniquidades socio-raciales que fuera conformado por siglos y siglos de opresión racial y de odio contra la raza negra. Ese fue el mundo que concretamente heredó la Revolución que llegó al poder en 1959, pero que los dirigentes de esta ultima se mostraron incapaces de interpretar correctamente, por ser hombres y mujeres procedentes, como lo eran, de las clases medias blancas que siempre dominaron el país y monopolizaron su dirección política y económica.
La hegemonía blanca, con su concomitante racismo, es una realidad histórica que el gobierno revolucionario, lejos de destruir, contribuyó a solidificar y extender cuando declaro la inexistencia del racismo, el fin de la discriminación racial y el advenimiento de una sociedad de “democracia posracial” socialista. Eso significa que tanto los dirigentes de la Revolución que tantas transformaciones sociales benéficas trajo para nuestro país, como el pueblo que le dio su apoyo al proceso revolucionario, eran rehenes del mismo pasado brutal nacido del vientre de la esclavitud racial que impusieron los europeos en estas tierras americanas. De ese vientre monstruoso surgió una sociedad racista. Por lo tanto, Cuba es hoy un país que habla con dos voces totalmente distintas, una blanca y otra negra, aunque as veces estas se hayan fundido, temporariamente, en momentos específicos de nuestra historia común.
Señor presidente,
Es un hecho consabido que Cuba socialista fue el único país en el mundo que proclamó, públicamente, que había eliminado el racismo y la discriminación racial, y empoderado a la población negra. Consecuentemente, el gobierno revolucionario reprimió, persiguió y forzó al exilio a todos aquellos negros, intelectuales o trabajadores, que sostuvieron lo contrario. Para estos últimos, fueron reservados los campos de trabajo forzado, las cárceles, el manicomio o el exilio. A ellos se les tildo de de “racistas al revés”, de “agentes del imperialismo”, de “contrarrevolucionarios”, de “racistas negros”, y hasta de ser “instrumentos de la CIA”.
Grandes pensadores negros, como el Dr. Juan René Betancourt Bencomo o el profesor Walterio Carbonell, pagaron un precio muy alto por haberse alzado contra la doctrina racial que fue erigida en política de Estado durante cinco décadas y que consistió en negar la existencia de la opresión racial y el racismo en Cuba bajo la Revolución. Es por esa razón que hoy los ojos del mundo se vuelven cada vez mas para nuestra supuesta “democracia posracial” para saber por que el régimen revolucionario destruyo a aquellos que se negaron a convivir con esa Gran Mentira. .
Cuba es un país donde una revolución logro derrumbar los viejos privilegios de una oligarquía republicana corrupta y sumisa ante el extranjero, pero donde hasta el día de hoy la población de raza negra, mayoritaria en el país, está confinada a jugar un papel subalterno. Las honrosas excepciones negras que ascienden a la cúpula del poder lo hacen únicamente con el beneplácito de la elite dominante, predominantemente de origen europea, y confirman así la realidad dominante basada en la subalternidad de la raza negra en Cuba después de medio siglo de revolución socialista. Esa es la realidad y negarlo seria persistir en la Gran Mentira.
El racismo es la última frontera del odio entre humanos, precisamente porque raza es la mas profunda y duradera línea divisoria que determina quienes tienen acceso privilegiado y protegido a los recursos de la sociedad, y a quienes se les vedan las oportunidades de usufructo de esos mismos recursos. El racismo es una estructura de distribución diferenciada, racialmente selectiva, de los recursos de la sociedad y del planeta, que se perpetúa a través del monopolio del poder político. Por lo tanto, se trata de un modus operandi permanente, no de una aberración; de una estructura de poder total que funciona maravillosamente bien para garantizar la permanencia del dominio de una raza especifica en detrimento de las otras, y no un mero reflejo de las simpatías y antipatías que surgen del juego interpersonal.
La mayoría de los dirigentes cubanos revolucionarios y marxistas son blancos, en un país donde la mayoría de la población es negra. Cual seria la razón para eso? Y por qué razón el racismo persiste, y se expande constantemente, abarcando cada vez mas espacios de la sociedad cubana, e impregnando las estructuras mentales individuales y colectivas en Cuba? El poder es blanco en Cuba, y la discriminación racial contra los negros cubanos cobra cada vez mas fuerza, únicamente por causa del racismo. El racismo se refuerza constantemente, no solamente en Cuba sino en todos los países, precisamente por la misma razón − porque funciona positivamente para aquellos que, en función de su raza, se benefician del acceso racialmente selectivo a los recursos de la sociedad. Si no fuera así, el racismo se hubiera desvanecido hace miles de años, como se han desvanecido tantas realidades surgidas de la imaginación creativa del ser humano.
Señor presidente,
El objetivo de esta carta es contribuir al debate que se esta desarrollando en nuestro país sobre el rumbo que habrá de tomar la nación en un momento crucial de su existencia en que deberá enfrentar los retos del nuevo milenio con políticas nuevas y verdaderamente innovadoras que resuelvan los problemas que aquejan nuestra sociedad. Con ese propósito, quiero proponerle un conjunto de medidas mínimas que me parecen necesarias para comenzar el proceso que nos lleve, ulteriormente, a todos los cubanos antirracistas y nacionalistas, a desafiar y superar la herencia del pasado. Ese pasado se manifiesta hoy en las desigualdades raciales que debilitan la unidad nacional, particularmente en momentos en que Cuba tiene la posibilidad, por primera vez en cincuenta años, de resolver su diferendo con los Estados Unidos de manera pacífica.
Pero seria hipócrita e inmoral pedir el cese del embargo/bloqueo que los Estados Unidos injustamente impusieron a Cuba, sin que los dirigentes de Cuba se comprometieran, también, a levantar el embargo/bloqueo que el régimen revolucionario le impuso a la población mayoritaria del país desde el inicio de la Revolución. Ambos embargos/bloqueos deben ser levantados, simultáneamente, sin precondiciones de ninguno de los dos lados. Y, por medio de esta carta, quiero contribuir a que nuestro país, actualmente bajo su control, encuentre la mejor manera de lograr ese objetivo en medio de un consenso que se afinca en la unidad nacional. .
Concretamente, sugiero, como un primer paso, que su gobierno tome, sin mayor tardanza, las medidas siguientes:
Establecimiento de un estado social de derecho como precondición del ejercicio democrático de la ciudadanía cubana; proscripción de todas las prácticas discriminatorias, sean de naturaleza política, de género, de raza, de orientación sexual o de confesión religiosa; liberación de todos los presos políticos en Cuba y de los presos de conciencia.
Derogación de la prohibición que se proclamo judicialmente contra las “Sociedades de Color”, instituciones históricas que forman parte del patrimonio cultural de los negros cubanos y que son indispensables como esferas diferenciadas de organización de la raza negra en Cuba; restauración del derecho de existencia y de organización de esas Sociedades, conforme a la existencia en Cuba de organizaciones del mismo tipo a favor de otras etnias (tales como, las organizaciones de cubanos de origen chino, vasco, gallego, hebreo, árabe); autorización de cualquier organización propiamente negra (cultural, social, deportiva, estudiantil, política o artística) cuya finalidad sea la lucha contra el racismo y la discriminación racial.
Rehabilitación de todas las figuras históricas y pensadores negros proscriptos y/o silenciados a lo largo de la historia de Cuba, antes y después de la Revolución, así como la publicación de las obras de militantes negros que abogaron por el cese del racismo y la discriminación racial (Rafael Serra, Evaristo Estenoz, Pedro Ivonet, Ramón Vasconcelos, Gustavo Urrutia, Juan René Betancourt Bencomo, Walterio Carbonell ….).
Condena oficial del genocidio perpetrado por el Estado cubano en 1912 contra la población negra, hecho que hasta hoy el Estado no ha reconocido de manera oficial; rehabilitación del programa político del Partido Independiente de Color (PIC) y de sus lideres históricos (Evaristo Estenoz, Pedro Ivonet y otros), en aras del restablecimiento de la memoria histórica nacional.
Autorización para la creación de un organismo nacional autónomo de Negros Cubanos, en la forma de una Fundación Nacional para Fomento del desarrollo económico de la Población Negra (FUNAFEN), para atender a los graves problemas socioeconómicos que confronta la población negra y con atribuciones para obtener fondos de carácter nacional e internacional para mejorar las condiciones de vivienda en los barrios mas pobres, crear nuevos programas específicos para la capacitación profesional de jóvenes afro-cubanos que los prepare para las demandas de la economía nacional y global.
Adopción por parte del estado cubano de nuevas medidas con relación a las remesas que sus ciudadanos reciben del exterior (y estimadas en 1.5 billones de dólares, de los cuales menos de 15% llegan a manos de la población negra); adopción de una carga impositiva sobre esas remesas que debiera establecerse al 10 % en lugar del 20 % actual; el 50 % de este último impuesto recogido por el gobierno deberá ser adjudicado automáticamente a la FUNACEN, atendiendo al hecho de que las remesas del exterior favorecen el incremento vertiginoso de las desigualdades raciales en Cuba.
Autorización para la convocación, por organizaciones autónomas dentro de Cuba, de un Congreso Nacional sobre el Racismo y la Discriminación Racial, sin interferencia de los órganos del poder; autorización para que intelectuales e militantes Afro-cubanos independientes residentes en Cuba puedan participar en una Mesa Redonda de Nacionalistas Cubanos del interior y de la Diaspora, con la finalidad de discutir estrategias de combate del racismo en Cuba..
Autorización para la creación de un Observatorio Nacional para monitorear la situación racial en Cuba y obrar a favor de la eliminación de las prácticas racialmente discriminatorias de toda índole, tanto en el dominio publico como en el campo privado.
Aadopción de medidas y políticas concretas que dignifiquen y hagan respetar el fenotipo asociado a la raza negra y que es objeto en Cuba de denigración y ridiculización, especialmente en el caso de la mujer negra; proyección positiva del fenotipo del afrocubano en todos los medios masivos de comunicación, manifestaciones culturales y formas de representación artísticas, con el fin de contrarrestar el escarnio racista reservado masivamente a los rasgos raciales asociados con la población de herencia africana (nariz, labios, color, cabello crespo, morfología…).
Criminalización formal del racismo y de la discriminación racial en todas las esferas de la vida nacional sin derecho a fianza, conforme ya se ha hecho en Brazil (Ley Cao); propuesta a la Asamblea Nacional de nuevas legislaciones específicamente designadas para castigar cualquier tipo de manifestación de discriminación o humillación racial en la esfera publica o privada.
Reconocimiento pleno de la mujer negra cubana, como protagonista extraordinario de la dignidad nacional, pero que ha sufrido y sigue sufriendo doblemente la discriminación; lanzamiento de una campaña nacional en pro de la revalorización del fenotipo especifico de la mujer afro-cubana; autorización para la creación de una Organización de Mujeres Afro-cubanas totalmente independiente de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y con capacidad para buscar financiamiento externo.
Reconocimiento de la existencia de mayorías orgánicas en el país, atendiendo principalmente a los parámetros de sexo y raza, que deberán reflejarse equitativamente en todos los órganos de decisión política, económica y cultural dado que se estima que mas del 60% de la población cubana actual es de origen africano; establecimiento de un mecanismo de representatividad progresiva que garantice la presencia efectiva de la población Afro-cubana a todos los niveles y en todas las instancias del país, y que, para comenzar, deberá alcanzar en los próximos cinco años el 35% de las posiciones claves del Partido, el Gobierno, el Parlamento, las Organizaciones de Masas, la dirección de las Fuerzas Armadas y del Ministerio del Interior, los medios masivos de difusión (en especial el cine y la televisión), la industria turística, y las empresas mixtas creadas con capital extranjero.
Reconocimiento oficial y respeto efectivo de las religiones Afro-cubanas, en pie de igualdad con las demás religiones en Cuba, mediante la instauración de un mecanismo de dialogo permanente de la dirección política del país con dichas religiones, como se ha hecho con las religiones cristianas, confiriéndoles así el lugar que legítimamente les corresponde, lo cual impulsaría el proceso de consolidación de la identidad nacional y cultural; cese inmediato de todas las prácticas oficiales o extraoficiales que resulten en la comodificación, folclorización y explotación para fines turísticos, de las religiones de origen africano, adoptándose medidas penales adecuadas que impidan su discriminación, como corresponde a un estado laico.
Imposición por ley, en todos los niveles del sistema educativo, de la enseñanza de la Historia de África y de los pueblos de origen africano en las Américas, como ya hizo Brasil (Ley 10639/03); publicación de las obras de referencia mundial que elucidan la historia de África en todos sus aspectos, y de aquellas obras que elucidan la historia del propio racismo; desarrollo de los estudios e investigaciones sobre la problemática afrocubana en la historia y en la sociedad , a fin de fortalecer la identidad nacional y levantar la auto-estima de la persona negra; creación de cátedras de estudios afro-cubanos en las universidades y de centros de estudios étnico-raciales extramuros.
Implementación de políticas públicas de acción afirmativa, como una estrategia global capaz de conducir a una equiparación socioeconómica de aquellos ciudadanos que por causa de su origen racial sufren desventajas históricamente construidas, como consecuencia de ser descendientes de las poblaciones africanas que fueron esclavizadas en Cuba, y que por lo tanto serian una forma concreta de reparación moral a la población negra.
Realización de un censo nacional basado en parámetros científicos modernos como base para evaluar la extensión de las injusticias sociales que afectan desproporcionadamente a la población Afro-cubana, y atendiendo al hecho de que los resultados de los censos realizados en los últimos cincuenta años merecen total desconfianza.
Señor presidente,
Personalmente, estoy convencido de que usted tiene consciencia de la gravedad del momento y del escaso margen de maniobra que tendría cualquier dirigente en su posición. Sin embargo, a su haber militan ciertas circunstancias favorables que deben ser aprovechadas, si el objetivo es salvar las conquistas sociales que el pueblo de Cuba logró obtener a través de la Revolución de 1959. Considero como algo benéfico, para usted y para Cuba, precisamente, el hecho de que usted no sea un líder carismático tradicional, lo cual le permite ser, en contraparte, un dirigente realista y pragmático, capaz de reconocer el peligro cuando lo ve.
Estoy convencido de que los numerosos dispositivos de inteligencia que usted tiene a su mando, la gran cantidad de institutos de investigación social que el régimen revolucionario ha creado a lo largo de las décadas, para analizar la realidad social y tomar el pulso de la población, le han proporcionado suficientes datos sociológicos, empíricos y abstractos, como para llegar a la conclusión de que algo nuevo está aconteciendo en la consciencia colectiva de la población negra mayoritaria y que ese “algo” no podrá ser satisfecho sino con un empoderamiento efectivo a partir de formas de organización legítimamente populares y surgidas desde abajo.
Llegó el momento de cambiar drásticamente, y en el plazo más breve que se pueda, la situación de la población negra en Cuba, atendiendo tanto a la urgencia que sienten aquellos que nunca tuvieron el poder, y a los problemas gigantescos que estos confrontan. Cambios profundos hay que hacer ahora, sin más pretextos o estrategias de dilación, para modificar de manera radical, permanente y abarcadora el panorama sociorracial de la sociedad cubana. No hay tiempo que perder: cada minuto de dilación es una puerta abierta a situaciones imprevistas e difíciles de ser controladas una vez que se produzcan.
Seria peligroso continuar a pensar que “a los negros no les interesa el poder”, y seguir postergando aquellas medidas sin las cuales no puede acontecer el empoderamiento verdadero de la población que es mayoría en Cuba. Es por eso que en sus manos está actualmente la posibilidad de efectuar una ruptura completa con el pasado y hacer lo que ningún dirigente que le haya precedido se atrevió a hacer: obrar a favor del empoderamiento efectivo de aquellos que desde hace más de trescientos años viven en un estado permanente de Periodo Especial.
Le he hablado en mi nombre, y solo en mi nombre. Sin embargo, se que las opiniones emitidas en esta carta tienen eco en aquellas que crecientemente están siendo formuladas en el país. Y yo se que usted lo sabe.
Con deferentes saludos nacionalistas,
Carlos Moore
Etnologo y Profesor de Relaciones Internacionales
viernes, 15 de febrero de 2008
XVII FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE LA HABANA.
Y
PRESENTACIONES DE LIBROS
XVII Feria Internacional del Libro La Habana 2008
Fortaleza San Carlos de la Cabaña
Del 14 al 24 de febrero de 2008
VIERNES 15 DE FEBRERO
Tribu de la Palabra
1:00 p.m. Antonio Reigosa, Helena Villar Janeiro, Tucho Calvo y Margarita Ledo (Galicia. IH)
2:00 p.m. Caridad Atencio, Rito Ramón Aroche, Alberto Marrero, Julio Moracén
3:00 p.m. Carlos Martí, Juan Nicolás Padrón
4.00 p.m. Nancy Morejón, Pablo Armando Fernández
lunes, 11 de febrero de 2008
Negro, teatro negro: un estudio antropologico.
¿Porque un hombre escribe? ¿Por qué escribo un ensayo, una poesía, un texto dramático? ¿Porque estoy escribiendo, yo negro de América, sobre el teatro negro? Creo que es legitimo relacionar biografía personal y creación artística de quien escribe, en mi caso es algo que no solo es asunto de competencia critica sino trabajo de autoinvestigación, para que emerja, como hace el paleontólogo con la pesquisa estratigráfica, la esencia, el contenido de la verdad, la trama filosófica del objeto de pesquisa. Igual que Walter Benjamin pienso que la filosofía surge del fin del mito, y es ese momento liminal, ese instante crucial que corresponde a la raíz de la tradición africana en el Occidente Europeo después de la Trata esclavista (Plantación) y que señala para mí y para otros investigadores el momento “catastrófico” que se debe observar desde diferentes ángulos, con diversos instrumentos, sabiendo que cada uno es parcial y que su esencia tiende a ser secreta y a escapar continuamente.
Este problema filosófico, me inspira y me inspirará siempre en mi obra de formación autoral a través de la creación, que espero tenga su propia autonomía para hablar por si misma.
LA SOMBRA DE SI MISMO
La sombra te acompaña fiel: una fuente de luz contra la pared a tu frente revela antes a ti mismo que a otros, que existes, que eres persona viva, no fantasma.
De lo invisible/invisibilidad = ser sombra, a lo visible. Proceso histórico de emancipación y asunción progresiva de derechos y responsabilidad participativa.
Platón, en la Republica, libro VII, con la metáfora de la caverna nos habla de seres encadenados desde la mas tierna edad, con la mirada hacia el fondo de una caverna donde pasan sombras de hombres que afuera viven y hablan, mas los encadenados, tienen solo la experiencia de ver sombras y solo a estas consideran la realidad. Platón nos dice que si fueran liberados propugnarían la verdad de la sombra contra aquella de la corporeidad, defendiéndose de la luz del sol la cual no podrían sostener, aun mas llegarían a matar quien intentara arrastrarlos fuera de su condición.
Parafraseando a Platón por antitesis, digo que esos seres una vez ya sin cadenas, libres, pueden discriminar la apariencia de la verdad
Parafrasear la idea platónica me sirve para explicar la herencia del hombre negro en América después de la Trata, el nudo problemático de la culpa hacia otras sombras, aquellas de sus ancestros y la radicación de su persona en aquella parte subterránea que viene expresada con las practicas religiosas, todo esto es su fuente y alimento y no puede permanecer mito por siempre cristalizado. Esto abre pasajes a la muerte en la vida, negando la esperanza.
Con estas motivaciones este ensayo intenta indagar el pasaje liminal que lleva al héroe mítico/oricha hacia el hombre, donde existe una riqueza y una polisemia de contenidos que favorecen una elección de búsqueda apasionante, decisiva para la formación del propio hombre.
Hoy el mito negro está consignado a un mercado de consumo global, mas-mediático, y a la manipulación de un sacralidad descompuesta
“A religião agora depende das forças de oferta e procura, devendo adaptar-se a novas situações e novas demandas. Reage ás suas concorrentes lançando mão da propaganda e dos meios eletrônicos de comunicação, simplificando sua linguagem em função de um limitado número de produtos religiosos cuja propalada eficácia é o atrativo dos neodevotos que arrebata em massa.”
Los mismos conceptos, Real maravilloso y Realismo mágico, después de algunos autores de los cuales no me parece oportuno sin sombra de dudas negar su contribución histórica y critica, como Alejo Carpentier, Gabriel Garcia Marquez, Rene Depestre entre otros, se están convirtiendo en un simulacro banal y celebración de la apariencia. Autores latinoamericanos reivindican la continuidad de estas estéticas tras una falsedad aparente de brillo holliwodiano dando a sus lectores solo lo que exóticamente ellos quieren recibir y no lo que realmente existe.
El ESPACIO SINGULAR DEL TEATRO NEGRO CARIBEÑO
A que llamo teatro negro?
Como director de teatro e investigador de tradiciones latino-caribeñas de matrices africanas vengo desarrollando una pesquisa transversal en la cultura teatral caribeña (teatro negro), con el objetivo de construir un abordaje teórico histórico de las performances radicadas en esa identidad, ya que esas performances constituyen patrimonio de cultura y expresan conocimiento colocándose al servicio de las fuerzas de resistencia cultural en el escenario de la post-modernidad occidental.
Comprendiendo negro como identidad, tradicion e herencia africana, o teatro negro, a partir de uma visão cronológica de análise e de performances, é concebido como um movimento constituído por performances, obras e encenações dramaticas negroafricanas – da origen e da diáspora. Por exemplo, desde rito e teatro Djebo del Gabon, Egun de Nigéria, até a secularizazação do Teatro Ioruba, Teatro Caribenho, Minstrel Show, Teatro Negro de Harlem (1910-1961), Novo Teatro Negro Afro-americano (1963-1972), Teatro Experimental do Negro/TEN (Brasil), Novo Teatro Étnico e Movimento do Teatro Ritual Caribenho. Entre seus principais expoentes incluem-se Wole Soyinka, Aimé Césaire, Abdias do Nascimento, Eugenio Hernandez Espinosa, Barbara Ann Teer e Leroi Jones (Imamu Amiri Baraka).
La concepción teatro negro también puede ser observada como un movimiento que fluctúa en función del momento histórico social donde se producen performances y obras dramáticas que expresan los tres puntos fundamentales de este teatro, identidad, ciudadanía y ritualidad del hombre negro en cualquier contexto cultural donde vive.
Existe una polémica teatro negro/teatro ritual caribeño: una discusión totalmente cubana con pocos interlocutores dentro del medio crítico oficial. Al final Cuba es uno de los países donde más está enraizado este movimiento de teatro negro. El teatro cubano casi siempre expresa la identidad cubana y esta es inevitablemente negra, en este teatro cubano encontramos realidades tradicionales afrocubanas y aunque el mundo académico lo intenta diferenciar rotulando de folklórico, a su vez la discusión dentro de este mundo da validez a su existencia. Un ejemplo claro de eso es que el teatro negro cubano es considerado teatro negro para el público general, teatro de expresión folclórica para las instituciones y teatro ritual caribeño para algunos críticos e investigadores. Esta polémica cubana también no ignora que fuera de Cuba siempre se ha hablado de teatro negro al citar obras como las de Leroy Jones (Amiri Baraka), y Abdias do Nascimento.
Para algunos críticos cubanos la acepción de teatro ritual caribeño sustituye una antigua concepción que correspondía a la política cultural de los anos 70. En ese periodo entonces el teatro negro fue llamado teatro sociológico o de la marginalidad. La dicción teatro ritual caribeño es defendida por la crítica y investigadora teatral Ines Maria Martiatu lo que podemos observar como un aspecto de la cultura de resistencia/macaco significador que individua las manifestaciones espectaculares relacionadas a la identidad afrocubana, denominadas por la crítica oficial como de expresión folklórica. Esta opción formal sirve como macaco significador porque expone la presencia de una dialéctica blanco/negro en el interno de un país “revolucionario” que se vanagloria de ofrecer a todos una igualdad racial y cultural.
¿DRAMA NEGRO CARIBEÑO?
La palabra drama y teatro tienen conceptualizaciones diferentes, según la cultura a la cual pueden estar referidas. En este caso, estudiando las obras significativas del teatro negro caribeño, vemos que analizándolas comparativamente revelan la universalidad del drama negro dialogando con diferentes discursos: Teoría del Teatro, Antropología, Historia, Estudios Culturales, Semiótica y otros hablares que vehiculan su permanencia como arte de poiesis, de metáforas y metonimias, arte táctica de autonomía y resistencia practica ante los estudios que intentan observarlo partiendo científicas políticamente intelectualizadas.
De las raíces del self (persona), el drama negro se desarrollo en un exilio entre el Caribe y la otra América, la de los guetos y de las buenas intenciones libertadoras de los anos 70. Paisajes del post-esclavismo, mujeres y hombres desenraizados, sin ataduras a una ética comunitaria, sino al margen de la sociedad, a la magia con vínculos, dannazione y no redención, el habla de historias del hombre negro con estilos dramáticos y montajes innovadoras que sus creadores nos lo han presentado de forma testimonial, arrancadas de su experiencia de vida. Ago que se observa cuando vemos los protagonistas de este teatro, llevándonos a descubrir una historia colorida, trabajada con su propio lenguaje (¿una Babel patois?). El hombre negro junto a otros protagonistas, negros blancos y mestizos en la busca tenaz de su dignidad, sin ilusiones.
En estos escenarios el teatro negro en su aspecto socio-semiótico, representa una extraordinaria sutura, que no encontramos en la tradición occidental europea, de ideologema del símbolo con ideologema del signo. Tomando como referencia a Julia Kristeva, defino el ideologema función íntertextual que se puede leer “materializada” en los diversos niveles de la estructura de cualquier texto, y que se extiende a través de todo su desarrollo facilitándole sus coordenadas histórico-sociales.
El modelo del símbolo que hallamos en el mito y en todas las practicas significante/texto de la sociedad sincrética, actúa con unidades simbólicas que son unidades de limites en relación al universo simbolizado (el heroísmo, la virtud, la traición) y en su lógica es antiparadòjico, dos opuestos son incompatibles (el bien-el mal, lo femenino-lo masculino), imponiendo una inmediata resolución de las contradicciones.
El ideologema del signo responde a una unidad menos extensa, proyectando el símbolo en algo inmediatamente perceptible, concretizándolo, objetivándolo.
La unidad de la practica semiótica del signo se articula como una concatenación progresiva de metáforas, con una estructura narrativa donde los opuestos son presos en un engranaje de múltiples desviaciones que ofrecen, siguiendo a la Kristeva, la ilusión de una estructura siempre abierta, a conclusión arbitraria (se puede hablar de ilusión, mientras existe una programación de la no-disyunción). Con el ideologema del signo se arriba a la infinitizaciòn del discurso que no depende más de lo universal, de la idea en si, siendo en constante transformación, capaz de generar pensamientos múltiples, proyectados hacia lo que podrá ser. Es el ideologema que, desde el Renacimiento, contra distingue en Europa el pensamiento moderno: combinatorio, relativo, transformador.
Con estos esclarecimientos retornamos a la enunciación que el teatro negro representa una sutura entre lo simbólico y lo sìgnico: esto se puede demostrar examinando sus textos y performances y reverenciándolos a la unidad plurisignificativa de su tradición: cultura, religión, mito, rito. Iluminadora es la figura de Echù / Eleggua y la practica, dispositivo ritual diría Augè, de la adivinación, combinatoria, relativa, transformacional, y la misma cosmogonia inmanente y no trascendente: los orishas/dioses cabalgan a los hombres, viven y gobiernan, y el cuerpo tiene la función de marca no limitante, sino expansiva en la performance del ritual narrado, unión de lo visible y lo invisible, donde actúa concretamente la paradoja de la no disyunción entre lo divino e lo humano.
Echù / Elegguà, como el Hermes clásico, es el hábil intermediario entre el espacio sagrado y la cultura material del hombre. Respecto a la tradición afroamericana, el ejerce socialmente la función de facilitador del mestizaje, acompañando al negro en el proceso de enfrentamiento a los diferentes códigos del colonizador.
Es por eso que la producción teatral de origen africano, a menos que se reduzca en repertorio folklórico momificado que no es aquello que nosotros deseamos, puede ágilmente inserirse en la postmodernidad, con su espasmódica necesidad de reintegrar el “cuerpo negado”, más que el teatro oriental tan admirado por los cultores del etnoteatro, la antropología teatral y los performance studies.
Franco Ruffini (2000) habla de “teatros bajo la piel” y de “teatro sobre la piel”. Exponentes de este ultimo, como Stanislaskij, Grotoski, Barba, en el entrenamiento del actor, han introducido el trabajo de “movimientos en precario equilibrio”, para modificar, transformar, mostrar el desmoronamiento de la rigidez codificada del cuerpo acorazado que genera inexpresividad y malestar.
Quedan ahora los primeros pasos de indagación explorativa según un “modelo freudiano”. En el caso del teatro negro no creo se trate de pensarlo como función resolutiva o catártica del malestar del grupo, por lo menos no solo, sino conducirlo a la idea freudiana de la “sublimación” de la angustia de muerte que acompaña el hombre desde el momento de su aparición sobre la tierra. La cultura de origen africano se propondría, con su corpus de religiosidad, creencias, mitos, ritos, entre los más complejos ejemplos de sublimación de la neurosis humana de los cuales todavía no son alienadas aquellas componentes libidicas que en otras culturas, disueltas en el delirio de la pura abstracción o de la negaciòn operada por la ideología, han permitido que se introdujese “la muerte en la vida”, haciendo extremadamente difícil un desarrollo hacia la recomposición de fracturas demasiado profundas.
Misterio es la esencia de la herencia africana en las Americas, lo que se entrega a la poiesis del arte, que sabe representar la parte màs secreta de la existencia del negro, el quemarse en el crisol de la historia, con el dolor de no ser dos, la angustia de la obligaciòn a construir en años lo que el conocimiento del colonizador hizo en siglos ( Cristophe ), la verguenza y el panico de una metamorfosis que todavìa no se ha cumplido.
BIBLIOGRAFIA REFERENCIAL
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lunes, 10 de diciembre de 2007
KID CHOCOLATE
Pedro Cubas
Los negros y mulatos cubanos de principios del siglo XX se enorgullecían del megahéroe Antonio Maceo Grajales, caído en combate durante la Revolución de 1895; y también del político Juan Gualberto Gómez que por estar vivo muchos llamaban «Maestro» o «Director de la Conciencia Negra Cubana». Pero en 1927 comenzó a transitar el camino de la fama un joven de extracción social muy humilde. Su señora madre Encarnación Montalvo siempre lo vio como su “Yiyi” amado. A los fanáticos y aficionados de Cuba y del resto del Mundo no les decía nada el nombre Eligio Sardiñas Montalvo. Para ellos sólo existía «Kid Chocolate»(1), un sobrenombre que con tanto fervor coreaban porque fue ese ídolo que acaparó la atención de las grandes multitudes por su manera de vivir el boxeo en el cuadrilátero. Como todo deporte de combate, donde a veces imperan más los golpes que las esquivas, aquel «muchacho del Cerro» sabía hacerle culto a ese difícil «arte de dar y que no te den» (o en su defecto recibir menos puñetazos porque el rival también se defiende y ataca). El Kid era dueño de un estilo pugilístico irrepetible que solo dominaba él y, con razón, Elio Menéndez y Víctor Joaquín Ortega tomaron una frase que parece suya para intitular el libro El boxeo soy yo.Esta es una manera de apreciar el «deporte como arte». Algunos aficionados dicen que Chocolate no hubiese sido un buen entrenador debido a su presunta imposibilidad de transmitirle a sus futuros pupilos lo que a él mismo no le costaba ningún esfuerzo realizar ya que le salía del alma y del corazón. Pero eso queda para la polémica.
Según las estadísticas de Ring Side Report, Chocolate tuvo un paso brillante por el boxeo amateur porque exhibía un impresionante record: invicto en 100 peleas efectuadas (86 de sus victorias fueron por la vía del Knock Out).(2) Su debut como profesional sucedió en La Habana el 8 de diciembre de 1927 ante Johnny Cruz a quien doblegó en seis rounds. Y, a partir de ahí, estuvo imbatible hasta el 7 de agosto de 1930 cuando el inglés Jack «Kid» Berg lo venció en New York en un combate que duró diez rounds.(3) Por consiguiente, El Kid acumuló 55 lides sin conocer la derrota y solo empató una con Joe Scalfaro en su primera presentación en el Madison Square Garden, la gran arena boxística neoyorkina, en la noche del 30 de noviembre de 1928 luego de otros memorables diez rounds. Hasta aquel pleito con Scalfaro «el muchacho del Cerro» tenía 21 éxitos al hilo.

A principios del mes de septiembre 1928, la Comisión Nacional de Boxeo (C. N. B.) acordó nombrar a Chocolate, Campeón Nacional de su división; y felicitar a su mentor Luis Felipe «Pincho» Gutiérrez. En 22 de diciembre de ese mismo año fue realizada en New York una obra cinematográfica dedicada al estelar púgil cubano. Dicho filme se titulaba: “Kid Chocolate.” (4) Esto desató aún más la Chocomania tanto en Cuba como en Estados Unidos. En aquellos días quedó constituida en La Habana la comisión organizadora del recibimiento a Chócolo y Pincho de la cual formaba parte Juan Domingo Roche. Ese grupo de trabajo planificó un banquete en la Asociación de Reporters en el cual la C. N. B. entregaría sendas medallas de oro a ambos agasajados (5).
Del sentir de la fanaticada cubana se hizo eco Pedro Marco que fue el encargado de presentar a este fenómeno boxístico a los lectores de «Ideales de una Raza» mediante una crónica deportiva títulada “Kid Chocolate” (Febrero 17 de 1929). En dicho año, Chocolate estaba a punto de iniciar su segunda temporada deportiva en La Habana cruzando guantes con Chick Suggs. Marco resaltó que su biografiado constituía otro ejemplo de aquellas personas, cuyos primeros años de vida transcurrieron en la pobreza hasta que hallaron un camino valiéndose de su talento en el difícil arte golpear. Su debut se produjo en un campeonato infantil ideado por Miguel Hernández Bauzá “Miguelito” y a partir de ahí comenzó su brega en los cuadriláteros. Además, tuvo palabras de elogio para su manager Luis Felipe «Pincho» Gutiérrez que se comportaba con su estelar pupilo como padre, hermano, amigo y maestro al unísono.(6)
En el boxeo rentado –desde entonces hasta hoy– el púgil no es nada sin su «apoderado» o manager que cumplía una doble función: entrenador y empresario. Actualmente, hay cambios debido al nivel de especialización existente. Un boxeador tiene detrás una cohorte de entrenadores, promotores, manager, representantes, asesores de imagen, etcétera, lo cual valida una jerarquía inviolable. Este aspecto resulta muy importante cuando hablamos del «deporte como negocio o comercio». Marco tuvo razón al decir que para triunfar no era suficiente la calidad puesto que se necesitaba una oportunidad y que, además, apareciese un guía que apoye a su pupilo para hallarla. Chocolate encontró eso y más en Pincho. Entonces, Marco se preguntó sí ¿hubiera sido posible el éxito de Chocolate sin el esfuerzo inteligente y tenaz de su mentor en un país cuya grandeza frecuentemente se oscurece por los prejuicios del color?(7) Pincho marcó una época (y no tiene nada que ver con los personajes de hoy) ya que era un hombre respetado por sus colegas de profesión amén de sus divergencias con algunos detractores. Alguien debería en un futuro escribir un libro sobre este buen cubano.

Días después de publicado el artículo de Marco en «Ideales de una Raza», El Kid doblegó a Chick Suggs (24 de febrero de 1929) y acto seguido partió hacia Estados Unidos para efectuar otras peleas. Esa había sido su cuarta victoria tras el empate (tablas) con Scalfaro. De esta manera Chocolate continuó su segunda racha de triunfos consecutivos que se extendió a 33 hasta que «Kid» Berg se atravesó en su camino en el verano de 1930. La gran prensa cubana reseñaba constantemente los éxitos de su ídolo en los cuadriláteros norteños; y allí nuestro púgil también recibía elogios. Handley Wright, periodista de la agencia Associated Press, denominó a Kid Chocolate el cubano más brillante que había ido a Estados Unidos en aquellos momentos.
En ese planteamiento de Wright se inspiró Urrutia para escribir su artículo “Chocolate, «el cubano más brillante»” (publicado en la columna semanal en Septiembre 2 de 1929). Él señaló que El Kid era un prototipo de joven negro y bello porque su belleza era física y moral.
Confesaba no haberlo visto todavía en el ring, pero se imaginaba su cuerpo negro y armonioso, nervioso, ágil de piernas, ligero de movimientos coreográficos, como que en él reside el sentido rítmico innato de su raza. Su sola presencia en el tablado debía ser un espectáculo delicioso, iluminado por su sonrisa inteligente y bondadosa. Ante la admiración universal Chocolate pensaba en su patria, en su origen humilde, en su madre y en Pincho a quien debía todo. Kid era el orgullo de Cuba y de todos los cubanos y, por eso Urrutia lo miraba con admiración y gratitud debido a su contribución a la felicidad de Cuba. Sin embargo, cabía preguntarse ¿qué representaba su ejemplo para los que pregonaban la inferioridad del negro? ¿Aceptarían ellos la derrota de su tesis o lo tomarán en su delirio, por la reencarnación de un alma blanca que volvió a este mundo “castigada”?(8)
En términos semejantes a los de Urrutia se expresó el periódico El Camagüeyano en su Editorial “La lección que enseña ‘Chocolate’” (reproducido en la plana en Septiembre 15 de 1929). El editorialista definió por democracia el régimen que establece una igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos y retribuye después a cada uno en proporción con sus méritos y con la expresión en que hayan demostrado esos méritos .A su modo de ver, la democracia debía ser bendecida porque había sido capaz de convertir a Eligio Sardiñas Montalvo, hijo infeliz de la menesterosa Encarnación, en ídolo de su pueblo y en gloria del deporte internacional. eso, al exponer una semblanza de Chocolate planteó que este astro del boxeo fue un producto auténtico de la verdadera democracia y constituía un ejemplo muy hermoso, edificante, educador y trascendente para todos los cubanos, especialmente los negros. Y se preguntaba ¿no resulta una enseñanza altamente patriótica la que daba aquel negrito del Cerro demostrando con la elocuencia de los hechos gloriosos las ventajas de la fe del esfuerzo, de la constancia y de la moralidad?(9)
Nicolás Guillén se insertó en el debate sobre la connotación social que irradiaba el Gran Campeón de Cuba. Por esa razón, escribió el trabajo “La humildad, Kid Chocolate y el Señor Lavié” (Septiembre 15 de 1929) en el cual comentó un artículo del periodista oriental Nemesio Lavié quien tomó como punto de referencia a Chocolate para expresar sus opiniones en torno al tema étnico cubano. Lavié, en su texto “Blanco y negro” (publicado en el rotativo Diario de Cuba, Santiago de Cuba, el día 4 del mismo mes y año),señaló que no estaba de acuerdo en elogiar a los negros por destacarse a nivel social ni aplaudir a cualquier entidad que los acoja como socios porque la inteligencia y la virtud no son patrimonios del color de la piel. Y aseveró que muchos negros como Urrutia y sus colaboradores se afanaban en demostrar inferioridad. Guillén manifestó su desacuerdo con tal sentencia y apostilló que «Ideales de una Raza» era una página de afirmación negra y cubana cuyos intelectuales no se creían inferiores ni se esforzaban en demostrar una humildad inexistente. En ella se planteaban todos los problemas que afectaban a la raza de color cubana sin tapujos porque estaban tratando de crear un movimiento de compenetración entre todos los factores que integraban su composición social afines por intelecto y educación para echar los cimientos de una “raza cubana” libre de prejuicios.(10)

Sin dudas, Chocolate se había convertido en un símbolo nacional no solo por sus acostumbrados triunfos deportivos sino también como consecuencia de la construcción de una imagen que cada día ganaba mayor fuerza mediática. Ciertamente, en 1929 Cuba vivía con mayor fuerza la Chocomanía. En mayo de ese año la Comisión Nacional de Boxeo lo proclamó Campeón Feather Weight de Cuba. A principios de octubre, El Kid y Pincho vinieron a Cuba y fueron recibidos como héroes. La institución capitalina no blanca Unión Fraternal ofreció un banquete para homenajearlos que fue reseñado de modo humorístico por Gustavo Urrutia en la plana «Ideales de una Raza» bajo el título “El banquete a Chocolate” (Octubre 13 de 1929). Más adelante, Nicolás Guillén se unió al festejo nacional con su poema “Pequeña Oda a Kid Chocolate” (publicada en Diciembre 29 de 1929). En dicha composición poética se refirió a sus triunfos en el boxeo profesional y el trabajo que le costó para llegar al estrellato. Además, reflexionó acerca de lo que él significaba para los cubanos (principalmente la población negra y mulata) y los hermanos norteamericanos –como el bardo afronorteamericano Langston Hughes– que iban a ver sus peleas en New York y demás urbes del Norte. (11) En la primera estrofa reza el siguiente mensaje:
Es con tus guantes,
puestos en la punta de tu cuerpo de ardilla
y con el punch de tu sonrisa
con lo que nos estás salvando, Chocolate. (12)
El 23 de febrero de 1930 «Kid Chocolate» comenzó su tercera temporada en La Habana con una pelea pactada a diez rounds ante Víctor «Vic» Burrote, celebrada en el Campo La Polar (con horario vespertino 3:00 de la tarde). El pleito se saldó con victoria para el astro cubano que acto seguido y como de costumbre se marcho a Estados Unidos para cumplir su calendario anual de compromisos boxísticos (13). El apunte de Guillén sobre la admiración que despertaba El Kid en la población no blanca de dicho país (incluyendo la comunidad de latinos teniendo en cuenta que allí las categorías “blanco” y “negro” no responden solo a la pigmentación de la piel sino al factor sanguineo) resulta interesante porque es justo decir que sus adeptos pertenecían a disímiles sectores sociales afronorteamericanos. Uno de ellos era James W. Martin, un hombre de negocios radicado en Cuba, que colaboró con «Ideales de una Raza» escribiendo artículos de tema deportivo. Sus textos “Kid Chocolate” (Diciembre 7 de 1930) y “Chocolate pierde con Battalino” (Diciembre 28 de 1930) constituyen el reflejo del primer momento difícil del «muchacho del Cerro» durante su carrera en el boxeo rentado.

El texto inicial de Martin constituye un comentario acerca de la derrota indiscutible de Chocolate ante el californiano Fidel La Barba. El cronista opinaba que el As cubano debería de haber sacado una enseñanza de ese resultado adverso que –sin dudas– le abrió la posibilidad de luchar por el Campeonato Mundial ante Battalino; y reportó beneficios para su manager que volvió a ser persona grata en el Garden neoyorkino.Además, Martin esperaba que al púgil no le haya afectado la derrota y que no dejase de tener confianza en si mismo para mantenerse en un training metódico y severo. En su opinión, influyeron en su rendimiento factores tales como el hábito de fumar que afecta el aparato respiratorio y las malas noches con todas las tentaciones que acarrean. Ambas cuestiones fueron en detrimento de su conducta como gran deportista.(14)
En el segundo trabajo, Martin analizó el Match frente a Christopher (Bat) Battalino, el «italiano de Hartford» que se saldó con victoria para Bat por decisión de los jueces y el referee. Una parte del público (entre ellos los estelares púgiles Abe Attell, Benny Leonard y John Dundee) no estaba de acuerdo con el veredicto. Sin embargo, tal pelea, según Martin, demostró que El Kid –también apodado en Cuba «Havana Special» y «Relámpago del Cerro»– necesitaba seis meses de reposo por lo menos y que Bat, campeón Feather – Weight, era más resistente y mejor en todos los conceptos de lo que suponían los críticos: podía dar y asimilar lo cual lo convertía en un contendiente duro de pelar. Chocolate necesitaba estar dentro del límite de las 126 libras del Feather–Weight para recuperar su forma deportiva ya que con menos peso en el ring perdería peleas. No obstante, aseguró que Cuba les daría una gran bienvenida a su ídolo y a Pincho. (15) Y no se equivocó.
Por su parte, William Pickens, que era un activista en la lucha por los derechos civiles de los afronorteamericanos, exteriorizó su devoción por el astro cubano del ring la cual lo indujo a escribir el artículo: “Chocolate el grande” (Diciembre 28 de 1930). Pickens dio una panorámica de la previa del Match entre «Bat» Battalino y El Kid que se efectuaría el día 12 de diciembre en el Madison Square Garden de New York; y, además, mostró su inconformidad con el diario New York World porque un columnista deportivo elogiaba en demasía a Battalino y era muy parco al hablar de Chocolate (16) conocido en Estados Unidos como «The Cuban Bon Bon». (17) No obstante, Pickens comprendió que Chócolo no necesitaba tantas lisonjas porque el mundo entero conocía su grandeza como boxeador. Es decir, para Battalino era un honor cruzar guantes con él; y sentenció: “(…) Y es que la restricción del elogio no siempre daña [a quien no lo recibe directamente]” (18) Precisamente, Marco consideraba a Chocolate un orgullo legítimo de Cuba porque era grande en ese arte impuesto por la civilización yankee (19) lo cual muestra que tenía un criterio afín con Pickens.
Considero legítimo que Pickens se queje –con cierta ironía– por la poca consideración que le dispensaron los especialistas neoyorkinos a su ídolo. Sin embargo, su apasionamiento no le permitió ser capaz de reconocer que Choco no podía despertar ninguna confianza para los sportwriters norteños porque no se había cuidado lo suficiente, pese a las reiteradas advertencias de Pincho, y perdió su forma física como consecuencia de llevar una vida harto licenciosa plagada de aventuras sexuales con mujeres de todos los calibres, y de serle fiel a la bebida. Ese fue el peso de la fama que sus hombros sostenían con tanta dificultad puesto que antes él no tuvo nada y ahora lo tenía casi todo. Es decir, el mundo estaba a sus pies y lo vivió con intensidad pues no sabía hacerlo de otro modo. Martin fue más objetivo que Pickens al referirse al desempeño de Chocolate durante el segundo semestre de 1930; pero llama la atención y resulta paradójico que ningún cubano (Marco, Roche, Guillén o Gustavo Urrutia) se haya expresado acerca de este asunto en «Ideales de una Raza». A mi modo de ver, ellos se escondieron detrás de los criterios de Martin y Pickens para no verse precisados a hacer leña del árbol caído; ni tampoco profirieron palabras de ánimo a su ídolo consentido al cual concebían más racial que nacional. Ahí palideció la imagen iconoclasta de esta plana.
Chocolate era el boxeador más talentoso que tenía Pincho en su «cuadra» (como era denominada su agrupación de pupilos). (20) Pero también fue un hombre público muy admirado. Su carisma, elegancia y buen gusto en el vestir caló tan profundo que su presencia en Broadway (New York) tras perder su invicto ante Berg fue suficiente para detener el tráfico (21). Gracias a su figura atlética posó desnudo para fotos artísticas que quedaron en la historia. Carlos Gardel, «el zorzal criollo» le dedicaba sus canciones de tango y el Trío Matamoros no se quedaba atrás para congratularlo. Y en Cuba hizo el saque de honor en un partido de fútbol. Por eso la población no blanca de Cuba y Estados Unidos mostraban tanto orgullo ante el «muchacho del Cerro» (algunos en demasía por parecerse a él epidérmicamente dada la similitud del color de la piel); y así construyeron a su ídolo considerándolo propio –y en ocasiones exclusivo– a pesar de los reclamos del otro (los blancos) que no lo concebían tan distante.

NOTAS
1. Eligio Sardiñas Montalvo nació el 28 de octubre de 1910 en la barriada del Cerro, La Habana. En el boxeo rentado (denominado Profesional), en el cual debutó siendo todavía adolescente, tomó parte en 136 combates, ganó 120 (44 por K. O.), empató seis y solo fue derrotado en diez ocasiones. Obtuvo dos títulos mundiales: Junior Ligero (Julio 5 de 1931 hasta 1933 World Junior Lightweight) y Pluma (Octubre 13 de 1932 hasta 1933 N. Y. S. C. Featherweight). Falleció el 8 de agosto de 1988 en el municipio Cerro, en la capital. Véase Elio Menéndez y Víctor Joaquín Ortega, El Boxeo soy yo, pp. 241–246. Otra estadística indica que fueron 151 peleas con saldo de 135 triunfos (50 por fuera de combate), seis tablas y diez reveses. Ver George Diaz Smith, “Boxing: RSR Looks Back at the Legendary Kid Chocolate”, http://www.ringsidereport. com/Smith292005.htm (Febrero 9 de 2005).Y también existe una que compila 146 pleitos con los siguientes resultados: 131 victorias (51 knock out); nueve igualadas y seis derrotas. Ver “Kid Chocolate”, http://www.ibhof.com/chocolate.htm
2. George Diaz Smith, Ob. Cit. Sin embargo, el sitio web Hickok Sports Biographies en su texto “Chocolate, Kid [Eligio Sardinias] Boeing” asevera que ganó más de 100 peleas como amateur. http://www.hickoksports.com/ biograph/ chocolat. html Los autores del libro El Boxeo soy yo señalaron que ganó más de un centenar de combates como amateur y semiprofesional. Además, como profesional fue imbatible en Cuba antes de iniciar su carrera en Estados Unidos con 21 victorias y todas por K. O. Consúltese Elio Menéndez y Víctor Joaquín Ortega, Ob. Cit., pp. 5; 241–246.
3. Sports Biographies, “Chocolate, Kid [Eligio Sardinias] boeing”, http://www.hickoksports.com/ biograph/chocolat.html Menéndez y Ortega comentaron acerca de aquella discutible decisión arbitral. Véase Elio Menéndez y Víctor Joaquín Ortega, Ob. Cit., pp. 73–80; 81–97.
4 Esta película fue exhibida en el Teatro Payret de la capital el 6 de enero de 1929 y tuvo una gran acogida por el público. Al día siguiente fue repetida la cartelera (que incluía el filme norteño “Los Reyes del Ring”) con precios populares: 60 centavos la luneta, 20 la tertulia y 10 el paraíso. Diario de la Marina, 1ra Sección, La Habana, 7 de enero de 1929, p. 8.
5. Juan Domingo Roche, IDEALES DE UNA RAZA: Aires mexicanos”, Diario de la Marina, 3ra Sección, La Habana, 23 de diciembre de 1928, p. VI.
6. Pedro Marco, “IDEALES DE UNA RAZA: Kid Chocolate”, Diario de la Marina, 3ra Sección, La Habana, 17 de febrero de 1929, p. VI.
7. Idem, p. VI.
8. Gustavo E. Urrutia, “Ideales de una Raza: Chocolate «el cubano más brillante»”, Diario de la Marina, 1ra Sección, La Habana, 2 de septiembre de 1929, p. 7.
9. “IDEALES DE UNA RAZA: La lección que enseña ‘Chocolate’”, Diario de la Marina, 3ra Sección, La Habana, 15 de septiembre de 1929, p. VI.
10. Nicolás Guillén, “IDEALES DE UNA RAZA: La humildad, Kid Chocolate y el Señor Lavié”, Diario de la Marina, 3ra Sección, La Habana, 15 de septiembre de 1929, p. VI.
11. Nicolás Guillén, “IDEALES DE UNA RAZA: Pequeña oda a Kid Chocolate”, Diario de la Marina, 3ra Sección, La Habana, 29 de diciembre de 1929, p. IX.
12. Tomado de Idem, p. VI.
13. En el Teatro Campoamor de la capital fue estrenada la película completa de esa pelea. Diario de la Marina, 1ra Sección, La Habana, 25 de febrero de 1930, p. 8.
14. James W. Martin, “IDEALES DE UNA RAZA: Kid Chocolate”, Diario de la Marina, 3ra Sección, La Habana, 7 de diciembre de 1930, p. V.
15. James W. Martin, “IDEALES DE UNA RAZA: Chocolate pierde con Battalino”, Diario de la Marina, 3ra Sección, La Habana, 28 de diciembre de 1930, p. IV.
16. William Pickens, “IDEALES DE UNA RAZA: Chocolate el grande”, Diario de la Marina, 3ra Sección, La Habana, 28 de diciembre de 1930, p. IV.
17. George Diaz Smith, “Boxing: RSR Looks Back at the Legendary Kid Chocolate”, http://www.ringsidereport.com/Smith292005.htm (Febrero 9 de 2005). Hickok Sports Biographies. “Chocolate, Kid [Eligio Sardinias] Boxing”, http://www.hickoksports.com/ biograph/chocolat.html y Free Online Dictionary, Enciclopedia. Thesaurus and much more. “Kid Chocolate”, http://www. answers.com/topic/kid-chocolate
18. William Pickens, “IDEALES DE UNA RAZA: Chocolate el grande”, Diario de la Marina, 3ra Sección, La Habana, 28 de diciembre de 1930, p. IV.
19. Pedro Marco, “IDEALES DE UNA RAZA: Kid Chocolate”, Diario de la Marina, 3ra Sección, La Habana, 17 de febrero de 1929, p. VI.
20.También integraban la cuadra de Pincho los púgiles: Juan Antonio Herrera, Juan Cepero, Gilberto Castillo y Relámpago Sagüero. Véase Elio Menéndez y Víctor Joaquín Ortega, Ob. Cit., pp. 12–13.
21. Antes lo habían logrado el actor Rodolfo Valentino, el intrépido aviador Charles Lindbergh, el slugger de los Yankees Babe Ruth, el boxeador Jack Dempsey y el Alcalde de New York Jimmy Walter. Véase Elio Menéndez y Víctor Joaquín Ortega, Ob. Cit., pp. 80–81.
domingo, 2 de diciembre de 2007
Julio Moracen
jueves, 29 de noviembre de 2007
Actas de la Sociedad antropologica de la Isla de Cuba
"La raza de color una vez que se encontrò sola fuera del contacto y de la influencia de los blancos, por un octorismo muy natural,y de que la ciencia tiene numerosos ejemplos, volvio al culto que màs se practica en Africa, de donde es oriunda la raza que existe en Cuba. Aqui se cree un peligro para nuestro porvenir, si algun dia,por desgracia, esas gentes tuvieran la direcciòn de la vida publica en la Isla de Cuba."
Actas de la Sociedad antropologica de la Isla de Cuba
Compilaciòn,pròlogo e indices por Manuel Rivero de la Calle, la habana 1966.

¿Nos gusta la pachanga?
2004 Acrílico/ tela 128 x 164 cm
Alexis Esquivel Bermúdez. Pinar del Río, 1968
aesquivel@cubarte.cult.cu
CUBA: LA NACIÓN Y LA PROBLEMÁTICA RACIAL
Por: Msc. María Ileana Faguaga Iglesias
Antropóloga e Historiadora
La problemática racial en la Cuba de hoy, esa que nos comprende a quienes hemos nacido aquí y a su descendencia siempre que nos sintamos cubanos –sin importar su lugar de residencia ni su credo político-, viene siendo en los últimos tiempos una de las cada vez más tratadas y, paralelamente, de las cada vez más polémicas, polemizadas y, pareciera que hacia el futuro inmediato, de las que será más polemizables.
Actualmente, quizás lo más interesante no sea lo polémico del tema. Puede que su mayor interés radique en el hecho de que, quienes nos enfrascamos en este, no siempre tenemos claro que lo importante no está en imponer criterios –lo que se ha instituido como parte del ser cubano-, sino en que nos acerquemos y nos encontremos en torno a una problemática que nos debería implicar a todos quienes hoy tengamos la voluntad de ser cubanos, preparándonos en el ejercicio de la búsqueda de consensos allí donde sea posible, para lo cual será imprescindible que aprendamos a flexibilizar y a exigir, a dialogar y a reclamar… a negociar.
Aplicarse en el discernimiento de asuntos concernientes a la(s) identidad(es) es propio de naciones jóvenes. Aun con nuestra condición física –y psicológica- de isla, Cuba no es la excepción, aunque en ocasiones así lo creamos o, peor, lo pretendamos. Ese discernimiento, que discurre como procesos de (auto) reconocimientos más o menos aislados, más o menos imbricados, en la Cuba actual implica tener presentes algunos elementos fundamentales, que no deben escapar del análisis en tanto se mantienen por casi medio siglo gravitando en nuestra realidad, desde la macro hasta la micro comunidad.
Consideraciones insoslayables
--- La política del gobierno cubano, con sostenida tendencia a la rigidez, a tolerar o reconocer –con mucha dificultad- escasos espacios internos de autonomía, concibiendo los circuitos de reflexión, información y construcción de conocimiento como parte de sus trincheras –su recién pregonada y siempre librada batalla de ideas así lo muestra-, limitando y hasta impidiendo las necesarias introspecciones, indagaciones, consideraciones, interrogaciones y cuestionamientos sobre nosotros mismos.
--- El diferendo político entre el gobierno isleño y sus homólogos estadounidenses transversaliza prácticamente toda realidad cotidiana de la población cubana –incluso fuera de la Isla-, sin distinguir si la persona en cuestión tiene o no algún tipo de comprometimiento político militante.
--- La emigración, con sus diferenciadas características: según el momento histórico en que aconteció, el estrato social al que pertenecían los emigrantes, la edad al momento de emigrar, los vínculos afectivos con el país de origen, la raza, el lugar de asentamiento, etc.
--- Internamente, la pertenencia generacional, el nivel de conocimiento y de información en torno al tema, la política tabú respecto a este, la tenencia o no de conciencia racial y la militancia política, entre otros elementos, han hecho/hacen su parte.
¿Divisionistas? ¿Agentes enemigos? ¿Racistas? ¿Alarmistas?
Divisionista ha sido la categoría acusadora con la cual, durante más de un siglo, la población cubana negra –incluyo en esta a la mestiza- ha sido señalada, estigmatizada y demonizada cuando ha pretendido hacer valer su derecho a ser tomada en cuenta en la conformación de los proyectos políticos de nación. Los llamados padres fundadores de la nacionalidad cubana, desde José Antonio Saco hasta Carlos Manuel de Céspedes, enarbolaron diseños excluyentes para una Cuba en la que la población negra, en el menos traumático de los propósitos –para sus connacionales blancos- fuera ciudadana de inferiores categorías mientras paulatina y sostenidamente, con la estimulación a la inmigración blanca, desapareciéramos, procediéndose a lo que hoy llamaríamos limpieza étnica, entonces considerada una forma de blanqueamiento social, en lo que tuvo a finales del propio siglo XIX el respaldo de la Sociedad Antropológica de Cuba(1).
Cuando cubanos distinguidos –por la posición intelectual(2)o política, etc.- reclaman sus vínculos con la Madre Patria española –cuyos componentes étnicos y raciales conforman nuestra nacionalidad, pero no son los únicos- o intentan reivindicar a aquella como el fundamento, el tronco, de la nacionalidad cubana que hoy vivenciamos, apenas reproducen el ideal nacional con el cual, en el siglo XIX, se lanzaron a la lucha por la independencia gran parte de la oficialidad blanca que libró las Guerras Independentistas del ‘68 y del ‘95. Ese fue el ideal de nación que se impuso en la República de 1902, cuyo primer presidente, Tomás Estrada Palma, había sido uno de aquellos oficiales independentistas. Ese fue el ideal por el que se hizo necesaria la creación del Partido de los Independientes de Color (agosto, 7/1908)(3). Fue, igualmente, el ideal que fundamentó la masacre de que fueron víctimas los Independientes de Color (1911). Y, pese a que lamentablemente continúe dudándose, ese fue/es el ideal por el cual durante casi un siglo se silenció lo que tendenciosa, humillante y muy cuestionablemente han dado en denominar la Guerrita de los Independientes de Color. Pero, ¿acaso es otro el ideal en que se sustentan quienes sacrificaron –con otros métodos- a Walterio Carbonell(4)por reclamar definiciones hacia la población negra durante los años ‘60 del siglo XX? ¿Es que fue otro el fundamento de quienes condenaron al exilio a Carlos Moore(5)por igual motivo? ¿Tienen otro ideal quienes declararon el tema afro –racial o no- como tabú, e, igualmente en el menos malo de los casos, lo folklorizaron/folklorizan, endilgando la renovadora categoría de agentes enemigos o la ya trasnochada de racistas, y, quizás, la de confundidos, a quienes insistimos en abordarlo y lo hacemos con independencia de criterios? ¿Qué otro ideal justifica el racismo –incluso muchas veces manifiesto(6)- de la academia cubana? ¿Cuál otro ideal respalda el racismo evidente en la escuela de ballet, que ha encontrado su ahora necesaria excusa en algún joven antropólogo –blanco- que intenta certificar desde la ciencia la ineptitud de las niñas negras –interesante combinación, muy recurrente, de discriminación por raza y sexo- para la práctica del ballet y, cuando no le queda recurso en la ciencia, acude al conocido arquetipo diciendo: no llegarían a nada, porque son simplemente vagas?(7)
Narrativas de la nacionalidad
Narrativas politizadas y racializadas –siempre polarizadas- de la nacionalidad cubana parecieran imponerse en determinados espacios de poder o de pugnas por este, ignorándose o pretendiéndolo, a los millones que conformamos y sostenemos a la nación, cualquiera sea el credo impuesto –cultural/religioso, racial, político, económico- por sus élites, de ayer y de hoy.
Coinciden, aquí y en el exterior, con independencia de sus militancias políticas, quienes perciben el futuro cubano sin la necesaria reevaluación de la nación, también, en lo racial. Coinciden, acá y allende nuestras costas, quienes nos consideran alarmistas y pretenden que de lo que se trata en Cuba no es de conflicto racial, sino de clases, lo otro es un error. Se encuentran, igualmente, quienes reciclándose al estilo de no, yo nunca he sido racista, procuran apadrinar intelectualmente a alguna persona negra y hacer ebbò(8)por si acaso… porque quién sabe lo que va a pasar, hasta dónde van a llegar estos negros; entre estos, se sitúan los que apenas hasta ayer negaban la necesidad de estudiar el tema porque aquí no hay racismo, esto no es Estados Unidos, y ahora se autoerigen en especialistas en la temática y, en el caso de ser negros, pugnan por autoerigirse en nuestros líderes, pregonando yo sí, siempre he dicho que aquí hay racismo, pero no me han seguido otros negros, porque lo que hay es que hablar, decir las cosas a las autoridades, como yo siempre he hecho, donde quiera que he estado(9).
No faltan los historiadores –profesionales y autodidactos- que lejos de explicar intentan justificar con lo acontecido en el siglo XIX y antes de 1959 el actual racismo existente en Cuba. Ni los que procuran liberar de racismo al Ejército Independentista –a pesar de que una de las causas de la desmoralización de sus tropas y que contribuyera al fin de la Guerra de los 10 Años (1868-1878) fue el racismo de muchos de sus oficiales y de sus tropas, llegando a negarse a subordinarse a oficiales negros- y pretenden recordarnos que tuvimos a Antonio Maceo, Quintín Bandera y Guillermón Moncada, todos negros, entre sus más destacados oficiales, olvidando ellos el magro favor que hicieron a la causa independentista los oficiales que entregaron la guerra a los españoles –por cierto, eran blancos- y el valor acrecentado de la Protesta de Baraguá, protagonizada por el general Antonio Maceo, quien se negaba a renunciar a la lucha. Destacan los estudiosos y activistas de la temática racial que concentran en la burguesía anterior al ‘59 la responsabilidad histórica del racismo en Cuba, con lo cual explican el apoyo ofrecido por un sector de esta a la lucha de Fidel Castro en contra del gobierno del mulato Fulgencio Batista, mientras otros de esos estudiosos hallan precisamente en ese gobierno la inexistencia del racismo en lo que pudiéramos considerar la primera república cubana. Otros, igualmente imaginativos, advierten la existencia de racismo únicamente en el gobierno cubano actual, heredero –dicen- de aquella burguesía racista que antes gobernó (el país) y que lo apoyó, afirmando que, en la calle, no hay racismo. Aquí el negro y el blanco se juntan, se casan, se quieren, y no andan mirando eso de quién es blanco y quién es negro, eso lo hace el gobierno(10).
Convergen, por encima de diferencias políticas, en la Isla y en la emigración, quienes insisten en la políticamente acertada y conveniente idea de que Hombre es más que blanco, más que negro y más que mulato(11), o en la pertinencia del engaño de las razas(12), lo que nos anticipara en la década del ‘40 (1946) el polifacético Fernando Ortiz, nuestro primer antropólogo sociocultural, y que a fines del mismo siglo nos confirmara la genética. Unos y otros concuerdan en la refutación del término afrocubano que Ortiz introdujera en la academia cubana.
Valdría aclarar que, si bien las razas biológicamente son una falacia, como ya demostrara la ciencia, su oportunista construcción histórica ha quedado en el imaginario y se reitera y multiplica en todos los espacios: físicos y culturales(13). Infelizmente, los mecanismos de división –lo que significa ejercer violencia psicológica y puede que física- entre los humanos, calan en los imaginarios hasta inconscientemente. Tampoco en esto es Cuba una excepción, lo que muchos desearíamos. Reproducimos el racismo en cada uno de los niveles sociales, sin distinciones generacionales ni políticas. El incremento de matrimonios interraciales no puede ser considerado, imparcialmente, un indicador de lo contrario; muchos de esos matrimonios no dan cuenta de ausencia de discriminación sino de oportunismo racial, económico, etc., de cualquiera de las partes o de ambas. No contar con disposiciones para la segregación racial territorial, escolar, etc., no significa que no la tengamos; las escuelas de ballet siguen teniendo prevalencia de alumnos blancos y las de deporte de alumnos negros; los barrios residenciales siguen siendo mayormente habitados por personas blancas o que se consideran tales y los denominados barrios marginales o diferentemente favorecidos siguen siendo mayormente habitados por personas negras o cercanas a estas; las universidades, notablemente en las especialidades de humanidades, continúan teniendo mayoría de estudiantes blancos, lo mismo que las escuelas vocacionales de ciencias exactas; las modelos son casi exclusivamente blancas y las deportistas generalmente negras, como negra y joven es mayoritariamente la población penal… y… sería largo el etcétera.
Casi 50 años después de establecerse en el poder, ante evidencias que no necesitan saltar a la luz pues siempre han estado ahí, acrecentándose –de lo que dan cuenta los jóvenes raperos, entre otros-, el presidente cubano por vez primera no sólo reconoció el hecho –lo que tímida y esporádicamente ha venido haciendo en los últimos 7 años- sino que le dedicó especial atención en la entrevista que le realizara el periodista franco-español Ignacio Ramonet(14). Esto, en una sociedad en la que todo tiene que venir desde arriba, sabemos los de aquí que cobra especial significación.
Cuando hasta el presidente con el que, unos concuerdan, le alaban y apoyan, y otros discrepan, le critican y se oponen, reconoce la existencia de racismo en Cuba, llama la atención que, en uno y otro grupo, entre sus seguidores como entre sus opositores, tantos se afanen en silenciarla, en disminuir su real significado –identificando como prejuicio racial aquello que es simplemente racismo, donde por supuesto que el prejuicio desempeña un rol, no más-. Convienen, unos y otros, en rechazar el empleo del término afrocubano, que consideran propio de otros contextos; para los primeros, su utilización trataríase de una influencia estadounidense, cuya realidad racial nada tiene que ver con la nuestra, pues allí la población negra ha intentado crear una nación dentro de otra, donde los blancos les han tirado los perros… etc.; para los otros, en EE.UU. sí tienen razones para usar el término afroamericano –¿olvidan que ese es apelativo que podemos emplear todos los nacidos, con componente negro, en este continente?-, aquí no, aquí todos somos cubanos, porque en la Guerra de Independencia tuvimos integración(15).
… ¿A qué llaman integración?
… ¿De qué tipo de integración están hablando?
Son algunas de las interrogantes imprescindibles de puntualizar y cuyas respuestas es menester precisar. Cuanto antes, sería mejor.
… ¿Estamos integrados como ciudadanos categorialmente al mismo nivel?
… ¿Es eso lo que indican las condiciones de vida en que, mayoritariamente, nos desenvolvemos blancos y negros?
… ¿Es lo que indica la población penal?
… ¿Es lo que indica el ejercicio real de la posibilidad de acceso a los estudios universitarios, de post graduación, etc.?
… ¿Es lo que muestra la televisión?
… ¿Es lo que vemos en los círculos infantiles?
Destaca la reiteración con que, en determinados espacios –incluso en algunos que deberían ser de reflexión y producción de conocimiento- se enfatiza en el carácter indiscutiblemente mestizo de nuestra cultura nacional, obviándose –¿intencionalmente?- sus dominios –reales- de aislamiento –escasos pero innegables - y los lapsos existentes entre la vivencia del mestizaje y su reconocimiento y asimilación consciente. Quienes aquí hemos vivido durante estos 47 años, sabemos –a menos que no nos afecte negativamente y, entonces, no queramos verlo- de la reincidencia de tratamiento diferenciado entre cubanos, igualmente, por motivos raciales. Hemos nacido y hemos continuado siendo ciudadanos de categorías superiores e inferiores, atendiendo al color y al cabello, elementos raciales distintivos en Cuba. Mientras eso suceda, habremos los que sabiéndonos cubanos –culturalmente hablando- y con explícita vocación de serlo, preferiremos y nos asiste el derecho natural de reivindicarnos como afrocubanos, destacando de nosotros la herencia etno-racial por la que se pretende disminuirnos, aunque –interesantemente, pues no es independencia de criterios lo que debe mostrar un(a) buen(a) negrito, que es lo que debemos ser para integrarnos- disgustemos a las partes.
Como en el caso de la religión, la constitución cubana rechaza la posibilidad de la existencia de discriminación por motivos raciales. No obstante, la legislación del país no dispone leyes que garanticen esos derechos; el Código Penal no complementa lo constitucionalmente expuesto. Como la población religiosa cubana, la población afrocubana -que puede coincidir con ser religiosa- queda sin la posibilidad real, legal, de hacer valer su derecho constitucional –acreditación de su derecho natural- a no sufrir discriminaciones por motivos raciales, lo que parcializa su carácter de ciudadanos. NO… No se trata de auto victimización. Se trata de equidad, de justicia social con y para todos y cada uno de los sectores sociales. Se trata, entonces, de justicia racial.
La Habana, sábado 17/nov/2007.-
NOTAS
1. La Sociedad Antropológica de Cuba (octubre 7/1877) se caracterizó por un profundo sentimiento racista antinegro. La población negra, habitualmente caracterizada por los médicos españoles como vaga, glotona, supersticiosa, fetichista, entregada a las bajas pasiones… primitiva, constituía una preocupación para los médicos cubanos de finales del siglo XIX, quienes consideraron oportuno –pese a los problemas políticos y sociales que pudiera conllevar- incrementar la inmigración blanca, específicamente española. En la Sociedad se privilegió el criterio de que, finalizada la esclavitud, la población negra debía mantenerse aislada, que se debía aumentar su nivel educacional y cultural, para de esta forma resolver algunos de sus problemas sociales. (Beldaraín. Pág. 144) Según el médico José R. Montalvo, en Cuba la raza blanca superior veía casi equiparada su fuerza por las dos inferiores que pululan en nuestros campos y ciudades, la negra africana y la china, envolviendo esto un peligro para la civilización del país (En: Beldaraín. Pág. 140). Llegaba igualmente lejos el naturalista español Pedro Valdés Ragués, quien lamentó que, en la Isla, ¡Hasta las operaciones cesáreas favorecían a los negros! (Beldaraín. Pág. 142), siendo mayor el número de niños negros salvados por estas, en lo que nos unimos a la duda del especialista Beldaraín.
Beldaraín Chaple, Enrique. Los médicos y los inicios de la Antropología en Cuba. 2006. Fundación Fernando Ortiz. La Habana (Cuba)
2. Nuestra matriz es indiscutiblemente hispánica. (…) porque su cultura fue la que le dio armazón a la identidad de esa nueva realidad que se fue gestando paulatinamente y que es, precisamente, esta Cuba que llevo dentro.
De Céspedes, Mons. Carlos Manuel. “Cuba, la que llevo dentro”. Conferencia. Aula Fray Bartolomé de las Casas. Convento, dominico, San Juan de Letrán. Nov. 25/2004. En: Internet. Univ.nternacional de la Florida. Centro de Estudios Cubanos. Consultado, feb. 27/2006.(Subrayado de la autora.)
3. El Partido de los Independientes de Color –de plataforma integradora a la par que reivindicadora de los derechos de la población negra, aunque mal intencionadamente hasta hoy se le sigue calificando de racista-, la Guerra de 1911 –en realidad la mentira y la masacre de que fueron objeto sus participantes-, sus antecedentes y sus consecuencias no suelen ser incorporadas en los planes de estudio en los distintos niveles de enseñanza. Los independientes de color, obra de Serafín Portuondo Sánchez, hijo de uno de los protagonistas de Los Independientes, que fuera publicado en 1950, no se reeditó en Cuba hasta el 2002, aunque muchos queríamos su presencia en nuestras librerías. Recientemente se proyectó en la televisión nacional –no muy promocionado ni en el canal principal, en horario de competencia con programas de mucha teleaudiencia-, el documental que sobre el hecho hiciera la realizadora Gloria Rolando.
4. Destacado intelectual cubano, negro, proveniente del Partido Socialista Popular (comunista). Integrado en la triunfante revolución castrista, fue detenido, encarcelado y se le aplicaron electro shoks por insistir en la necesidad de tratar con especial énfasis la problemática racial en Cuba. Su obra de relectura de la historia nacional, publicada en los ’60 (siglo XX), se reeditó recientemente, en facsímile, únicamente para personalidades. Luego de su salida de prisión, en acelerado estado de deterioro, suele vérsele trabajando en la Biblioteca Nacional José Martí, relegado al olvido por muchos y venerado a distancia por tantos.
5. Destacado intelectual cubano. Heredero intelectual del maestro W. Carbonell, quizás el único cubano que debió abandonar su país asilándose en una embajada africana. La única mención que recuerdo sobre él en la prensa nacional fue un breve párrafo calificándole de agente de la CIA. Actualmente vive en Brasil, donde imparte cursos en universidades y continúa escribiendo. Castro, the Blacks and Africa (1988 y 1991). Universidad de California. EE.UU.) puede considerarse, hasta el momento, su obra cumbre; nunca ha sido editada en Cuba. Su más reciente obra sobre la temática la escribió con el auspicio del gobierno brasilero y está por publicarse.
6. Estudiosos cubanos, blancos, han manifestado públicamente, en espacios académicos, la incompetencia de sus colegas negros para estudiar la temática racial, aduciendo que estamos condicionados por el color, por lo que nos consideran incapaces de analizar científica y objetivamente el problema.
7. Trabajo de campo de la autora. El estudioso mencionado presentó en la Casa de África, en taller público de carácter internacional (2004), una ponencia sobre el tema, que aunque suscitó numerosas intervenciones de estudiosos contrariados por su tesis, motivó fuera entrevistado por un periodista cubano que consideró muy inteligente la propuesta del joven investigador, divulgada hacia el exterior por una agencia extranjera de noticias.
8. Ebbo: Limpieza ritual realizada para alejar la mala suerte. Propia de la Regla de Ocha o Santería.
9. Citas recogidas en trabajo de campo de la autora.
10. trabajo de campo de la autora.
11. José Martí.
12. Ortiz, Fernando. El engaño de las razas. 1975. Editorial Ciencias Sociales. La Habana (Cuba)
13. Si quedara dudas sobre la construcción histórica de la categoría racial y su importancia en los imaginarios culturales, consideremos la paradoja de que el Premio Nobel James Watson, descubridor del ADN, quien sufrió discriminaciones como judío, debió dimitir de su responsabilidad como rector de laboratorio Cold Spring Harbor, tras sus recientes declaraciones cuestionadoras de la inteligencia de los africanos. Todas nuestras políticas sociales se basan en el hecho de que su inteligencia es igual que la nuestra, mientras que todas las pruebas dicen que no es así, aseguró.
Reuters. Octubre 28/2007. Internet.
14. Ramonet, Ignacio. Cien Horas con Fidel. Conversaciones con Ignacio Ramonet. 2006. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. La Habana (Cuba). Págs. 228-233.
Los negros no viven todavía en las mejores casas, se les ve desempeñando trabajos duros y a veces menos remunerados, y son menos los que reciben remesas familiares (…), expresó el presidente Castro. Ob. Cit. Segunda edición revisada y enriquecida por el protagonista. Pág. 261.
15. Todas las citas del párrafo son resultado del trabajo de campo de la autora
EXPLOSIÓN SUPREMA: LOS RAPEROS DEL TERROR.
Para el común, Explosión Suprema serían cuatro negrones (“Tan solo por tener seis pies de altura/ o tener la piel morena o la tez oscura/ debo ser víctima de tu incultura”, denuncian en su antológica pieza Alerta), a los que las muchachitas (atraídas por su porte, sensualidad o serpenteo) descaradamente calificarían de mangones: “Porque su actuación —justificaría una de ellas, sofocada— nos deja siempre listas, preparadas [como agua] para el cho-co-la-te-o”.
-Michel Hermida Martínez: Maikel Miki Flow: 15-11-1976. Mulato. Operador de audio, gastronómico. Madre bailarina de Tropicana, retirada. Básquet. Breakdance. Su rap Pienso llama a la fraternidad. Último en entrar al grupo, en el 99.
-Isaac Amado Torres Frómeta: Criminale Flow: 9-6-1979. Moro. Mecánico de Taller. Estudia Sociocultural en la Universidad. Su rap Mastica Flow revela la “agresividad estética” de Explosión Suprema. Pasatiempo: el cine, en todas sus manifestaciones.
-Reynor Hernández Fernández: Mahoma: 19-9-1979. Negro. Director-fundador del grupo. Técnico pruebas funcionales respiratorias. Madre Dra. Leonor Fernández Ibáñez, representante del grupo. Su rap Mahoma habla de la voluntad para alcanzar una meta. Especialidad culinaria: Congrí al Escalope.
-Etián Arnau Lizaire: Brebaje Man: 9-1-1981. Muy prieto y delgado. Fundador de Explosión Suprema. Básquet. Breakdance. Su rap Jode expresa la atención que debe primar en el trato con cualquier tipo de persona. Cocina el mejor Puré de Papas-Huevo-Mantequilla de todo Alamar.
Una noche cualquiera de peña rapera, el anunciador juega con la palabra “explotar” y la sala —formándole mejor bulla y euforia que a los conjuntos precedentes— ya sabe que viene —literalmente— la agrupación más representativa del panorama rapero. ¿Lo será de verdad, será la más? Existe sólo un teléfono que lo puede confirmar… Primero sale Michel con guayabera y bermuda de amplia pata [shortpeta —dicen los más jóvenes]; pelado bajito; hace círculos con el brazo como si operara acetatos a la manera del DJ; baja corriendo a la primera fila, choca palmas, sortea agentes, corretea más por los laterales, vuelve. Segundo entra Isaac con grelos [dreadlocks: haces rizomáticos de cabellos rizos colgando por toda la cabeza], cinta azul tapando la frente, gafas oscurísimas, camiseta blanca; trae agarrado un pomo plástico de agua [se adquieren sólo en verdehalago]; rapea en guardia flexionando las piernas en forma de “tijeras”. Tercero: Etián toma el micro completamente hacia arriba haciéndolo topar con la visera de su gorra tipo pescador de agujas; marca el tema con el pie siniestro; su rostro molesto emite una voz aguda e incisiva que enardece a la afición. Cuarto: Reynor ya tiene la vena de la sien y la del cuello, grosas, y ondea la pinta, el pañuelo con su mano derecha como si sacudiera una gallina/ cual estopa/ estropajo. Ahora los cuatro corean “¡Cómo tú te pones cada vez que me ves!” y el público, de pie, con ritmo, gritando “¡OYE, SÍ!”, le dirige su índice en señal de total aceptación. Todos son diestros, aunque no se dan la mano al encontrarse, sino un beso hermano. No se han tatuado porque, o bien no hallan diseño matador, o bien no acaban sus problemas económicos, aunque el caso de Etián es estéticamente contundente: «Soy muy oscuro, no luciría el dibujo en mi piel». El interés por la Pelota sólo se produce al final, justo en los Play-off, aunque Reynor es más “novelero”. Michel ya tiene un nombre en la Regla de Ocha por Changó, y Etián posee su iniciática Mano Verde-Amarella. Explosión Suprema tuvo su primera presentación pública el 12-13 de octubre de 1998 en “la Chusmita” de Alamar, junto a grupos como Hermanos de Causa, Trampa Explosiva, y Lobo Marginal. No pertenecen a la Agencia Cubana de Rap.
¿Por qué el nombre Explosión Suprema?
Para que cada actuación —argumenta Reynor-Mahoma— sea un gran estruendo que impacte la conciencia del público. Algo distinto, no esperado; algo tan grande que deje a la gente excitada; algo deslumbrante.
Explosión Suprema es eso mismo, una bomba —reitera Michel produciendo la onomatopeya TÁKATA al chocar, de canto, su mano derecha contra la izquierda—: la palabra rap.
Conversando acerca de cómo perdura el cliché El negro está excepcionalmente dotado para el deporte y la música, caímos en que todavía, si deseamos convertirnos en médicos o ingenieros —como dijo el célebre realizador afronorteamericano Spike Lee— tenemos que ser “diez veces mejores”. ¿Qué opinión les merece la filosofía noruega del emblema de un festival de jazz sueco: “La música me salvo del deporte”?
Reynor-Mahoma: La música tiene la virtud de reproducir mis pensamientos. El deporte me encanta; pero más como un hobby natural que me sana y ayuda a despejar.
Etián-Brebaje Man: La música forma parte de mi trabajo, tengo planes con ella. El deporte, para mí, es un vicio saludable.
A Michel-Maikel Miki Flow ambas cosas —música y deporte— ni le salvaron ni le restaron: Han sido parte de mi vida —dice— en todo lo que soy. Miki agrega: Hubiera podido ser médico o ingeniero también: la mamá de Reynor es la directora provincial de Neumología, y es negra.
¿Cómo es un día de creación?
Etián-Brebaje Man habla de lo engorroso que resulta trasladarse de Micro 10 a La Habana para realizar backgrounds. Pero después que llegamos —asegura contento—, que empezamos la pincha, y que está saliendo buena, te da la alegría esa de saber que lo que tú quieres, o sea tu trabajo, lo estás haciendo bien hecho. El ánimo sube por completo.
Reynor-Mahoma cuenta que terminado el trabajo, no vive hasta mostrarlo también a su mamá y amistades del barrio: «Un criterio siempre vale, influye».
Michel-Maikel Miki Flow: Reynor, la mayoría de las veces, hace un tema entero y lo distribuye entre nosotros: “Mira, tú cantas aquí, tu empiezas allá”. Cuando el tema es mío, entonces hago yo la distribución. Después, cada cual arregla su parte de acuerdo con la forma que canta. También tenemos cosas solos: Mahoma, Reynor; Jode, Etián; Mastica Flow, Isaac; y Pienso, yo. Cada una nos define personalmente.
Reynor dice que en Mahoma aconseja al que tiene talento, que vaya a explotarlo. De nada sirve estar en tu casa diciéndote “Soy el mejor en esto, soy el mejor en lo otro” y no seas capaz de desarrollarlo. La loma es el objetivo; y Mahoma, la persona o el talento de la persona.
Para Jode explica Etián: Hablando chabacano como hablo yo, refiero que uno tiene que estar en talla con la gente. No es que tú seas malo, ni que busques problema, ni que te metas con nadie. No. Sino que tienes que estar en talla [en este caso: atento, alerta] con el que se te acerca en buena forma, en mala forma, como quiera.
M-M M F: Pienso es el llamado que hacemos a la gente y a los demás raperos: “¡Oye, vamos a unirnos, y vamos a formar cosa aquí!”. También hablo de otras cosas que están pasando. Hay mucho talento pero algunas instituciones no les da oportunidad de demostrarlo. Entonces, nos duele durísimo, muchísimo, por ejemplo, que un extranjero valla a estas instituciones, buscándonos, y no nos vea allí porque no pertenecemos todavía a ella, ¿me entiendes? También, con Pienso digo lo que está pasando en Alamar: Antes, el movimiento Jipó (Hip Hop) en Alamar era el más fuerte que había. No es por lo comercial y el reguetón, sino porque está solamente en Alamar —puedes cantar lo que quieras porque cada cual hace lo que le gusta; tú puedes ser comercial, a mi no me gusta, pero si a ti te gusta, ya, a ti te gusta; pero ¡mi hermano, sal de Alamar! Tienes que ir al Vedado, a Buena Vista, pa que la gente te conozca, pa que sepan lo que haces.
No escogieron la escultura o la trova como medio de expresión; escogieron el rap. ¿Cómo llegó la vocación?
R-M: Cuando chicos, Etián y yo cantábamos raps por la calle en un inglés que nunca existió. Un inglés inventao de esos. Y tuvimos un debate con un trovador, Yamni, acerca de qué género era mejor. Apostamos para ver quién hablaba más. Esto fue el impulso para que fundáramos el grupo. Nuestro primer número se llama El guitarrista nunca se acaba. Lo tengo archivado. El papel ya está amarillo. Por el 96. Primera canción que hicimos. Algún día la sacaré, como un remember… Escogí el rap porque pienso que es más abierto; comunica tanto como expresa con proyecciones y palabras y con la imagen de uno mismo.
E-BM asegura que escogió el rap porque ya venía con él. Para corroborarlo, rememora cómo él y un amigo de la infancia —Michel Biel— ya bailaban breakdance desde tercer grado en la Primaria. —Yo hacía una cosa que ahora no puedo hacer: me tiraba en el piso y daba una pila ‘e güelta —lamenta Etián, ¡que tan sólo posee 23 años! En el Pre comienza a escuchar y cantar números de Primera Base y Anónimo Consejo; se mete en Teatro y empieza a componer con Reynor.
Ya como grupo —comenta R-M—, hicimos la audición en La Madriguera [sede de la Asociación Hermanos Saíz de Ciudad Habana, Quinta de los Molinos del Rey] para el Festival del 98 y no la pasamos. Novatos al fin, cantamos paraos como una estatua. Hicimos la expresión; pero vocal, no corporal ni nada.
Me dirijo a Michel-Maikel Miki Flow: ¿Cómo los conociste; cómo llegó a ti la vocación?
M-MMF: Desde los 15 años vivo en Alamar. Este [se refiere a Reynor] y yo nos conocimos de jevitas y esa bobería, de la discoteca, del barrio; y a este [se refiere a Etián] del básquet y esas cosas. Siempre fui bailador, lo mío era bailar. Siempre estaba en los retos, retándome con la gente por ahí con esos bailes —breakdance, pigüe, soultrain—; le descargaba muchísimo a to esos bailes…Y ná, jugando básquet Etián me echaba rapeando. “Yo también, mi hermano; no te ponga pa eso, yo también”, le decía, hasta que me propuso ‘Hagamos un tema’, y hacemos uno supercómico —Porteros del infierno, evoca Etián y se ríen—. Etián habla con Reynor para que yo esté en el grupo. Reynor me dijo: “Oye Michel, a partir de mañana cantas con nosotros. Te tienes que aprender esto y aprenderte lo otro”. No podía creerlo y pa ver si era verdad le dije ‘Vamos pa tu casa a buscar los papeles’. Fuimos payá y tremenda locura formamos, y todo bien, y hasta hoy.
Algún que otro especialista cree que el rap no es un género musical propiamente, sino una modalidad oral de la comunicación contemporánea a secas —como pueden serlo la narración oral escénica, un performance, la docencia—, mientras que para el campesino griego, aún, “la poesía es el lenguaje que canta/ un poeta es un cantor”. ¿Cómo define, cómo caracteriza Explosión Suprema su arte?
R-M: No veo diferencias. Para mí el rap es melódico también. Su lenguaje es más crudo, más natural, menos ficticio, por ejemplo, que el lenguaje de la salsa. Nuestro hacer es más “a secas”. El arenbí [R&B: Siglas del ritmo afroamericano que llamamos moña] es más cantado.
E-BM protesta: No tiene diferencia con nada. Tiene background, notas musicales, la letra posee mensaje. Si no lo quieren entender, por la manera en que se dice, son otros 20°°.
M-MMF: El rap viene también de lo que hacía Martin Luther King, o Malcom X en sus discursos políticos —hablar con cierto ritmo y cadencia para transportar las ideas—. Y los esclavos.
E-BM —entre onomatopeyas que inventa para la mocha cortadora y para la percusión del cencerro de las congas— me dirige esta especulación: ¿No piensas que hubo un esclavo que le hacía así —“chús-chús”— a la caña, y que haciéndolo —Se ponía a hablar mal del mayoral —interviene R-M— cantaría “Machetona machetona mache-chús aé”, obteniendo un ritmo —“quinti-quitinqui/ quinti-quitinqui”?
R-M: La virtud del rapero es que opaca la música con su mensaje; y se fija más en el contenido de las palabras que en el musical.
Por fin, ¿cómo caracterizarían el rap que hacen?
E-BM: Underground con mensaje. Ahora, que en un tema hablemos de las flores… adapta las flores al rap underground que hacemos y saca conclusiones. Nuestra forma de vida es underground, no porque seamos unos indeseables —me falta un diente, y cualquiera me compara con el más malo de la película, ¡y mentira!, normal.
Asentimos bajando la cabeza y nos sorprende el autostop del pequeño grabador de la entrevista. Entonces, leo algunos momentos del concepto “Hip Hop Revolución” que Anónimo Consejo puntualizara en el No. 1 de Movimiento (Definirnos fuera de la polémica comercial-underground/ Vestirnos tradicionalmente y con símbolos revolucionarios/ Tomar las cosas como son y revolucionarlas/ Cantar de manera valiente, atrevida, sin ambigüedad, sin rodeos/ Revolución de pensamiento, de forma de escribir, de expresarse y representar la vida), y les pregunto: ¿Qué es Explosión Suprema en el concepto “Hip Hop Revolución”?
R-M: Para mí es progresar. HHR es cambio para bien, mejoramiento.
M-MMF + E-BM expresan que aunque no tengan una canción que hable de la Revolución directamente, o de la historia cubana, o la solidaridad internacional, aún así están dentro de esto y lo defienden.
¿Qué sería lo específico de Explosión Suprema en el concepto?
—Lo natural —responden—. Ser siempre lo que tú eres; no querer ser lo que tú no eres. Eso es HHR. Tu idea, tus pensamientos, la razón por la que vives, por la que haces música, todas esas cosas son HHR, para nosotros. Hay gente que adopta la frase sin haberle visto el sentido, el objetivo, el símbolo; lo ven como “cantarle a la patria”, “cantar con rebeldía —el que grita más, el que más fuerte dice las cosas, “ponerse una gorra verde”— y es eso y mucho más.
Y declaran su acuerdo con el mensaje Globalizar un futuro mejor que Adeyeme y Sekuo, los militantes de Anónimo Consejo —a quienes consideran “los Van Van del rap cubano”— dan en sus presentaciones.
KrsOne menciona nueve elementos caracterizadores del Hip Hop: Breakdance, Emcee [Maestro de ceremonias], Graffiti, DJ, Beatboxin [Sonidos con la boca], la Moda Callejera, el Lenguaje Callejero, el Conocimiento Callejero, y el Arte de los Negocios Callejeros. ¿Cómo se reflejan en nuestro país?
R-M confiesa que no sabe dibujar. Por falta de recursos siempre han sonificado con la boca. Consideran que el Conocimiento Callejero (modos de comportarse y cosas que no se aprenden ni en la casa ni en la escuela) sí define al Hip Hop: “Superválido; ahí es donde nos identificamos con el público; la mayoría son jóvenes que están en la calle, que están estudiando, o que tal vez no hacen nada en un momento determinado; y esta es la oportunidad de nosotros cogerlos y meterles mensaje”. E-BM no reconoce al Arte del Negocio Callejero vinculado al Jipó, sino más bien lo incluye en el arte de la vida. M-MMF hace Graffiti, y especifica cómo vender drogas, armas, traficar autos, robar TV y computadoras, forma parte (o formó) del mundo de mucho rapero americano en su país, no aquí en Cuba. “El negocio aquí —aseguran— es vender nuestra propia música.
Los criminales matan el sábado
Isaac-Criminale Flow empezó a rapear por puro embullo; escribe generalmente los días lluviosos porque alcanza un alto nivel de relajación; para él, “Hip Hop Revolución” es perfeccionar, lo mismo que un escultor quita lo basto y grosero del madero que en obra convertirá; cuestiona que el Lenguaje, Conocimiento y Arte del Negocio callejeros formen parte del movimiento cubano.
Expresiones usajonas que no forman parte del lenguaje estándar dado su carácter marcadamente coloquial, obsceno u ofensivo distinguen a Explosión Suprema. ¿Por qué motherfucker y no malas palabras directamente?
I-CF: Se trata de cómo decirla y del momento justo donde ubicarla en la canción. Hay momentos en que puede sonar más crudo, más burdo, más underground.
R-M: Homenaje al gran patrón mundial del rap, que, aunque no se quiera, es la guía del rapero cubano.
M-MMF: La aprovechamos para decir lo que queremos y no podemos realmente; ahí es donde cumple su función.
Aunque Hermanos de Causa en el No. 1 de Movimiento habló muy bien del concepto “agresividad”, ¿cómo lo ve Explosión?
R-M: Si cantas con una onda crítica sin ser agresivo, no se verá. Como hacemos música protesta, entre consejos y otras cosas, si no hablas fuerte, no tendrá sentido.
I-CF: Se supone que escribes algo para acompañarlo con el cuerpo. En una canción que tengo [Mastica Flow] declaro que mi cantar es agresivo; pero no estoy incitando al público a la violencia. Es sólo un modo de actuar violentamente.
M-MMF: No puedes ir por la calle todo el tiempo peleando “¡Oye qué te pasa!” La canción es el momento para dejar salir ese yo que uno tiene escondido. No puedes violentarte a toda hora.
I-CF: Es transformar toda esa energía negativa que tienes dentro, y hacerla llegar al público de otra forma, en un mensaje.
¿Qué esperan de veras de la Agencia Cubana de Rap?
R-M: La Agencia podría ser una gran institución y una gran defensa para el Hip Hop...
Esto del rap, ¿no es una perreta de ustedes, algo de juventud, una muchachada? ¿Creen que podrían vivir del rap el resto de sus vidas? ¿Se ven en el futuro?
I-CF: Estamos probaos. Hemos pasado por un millón de cosas…
Después de escuchar varias anécdotas sobre los obstáculos que han sufrido en su carrera de raperos, para que se percaten de que los que entiendo perfectamente, les canto “Persistiré/ aunque el mundo me niegue toda la razón”, un bolero popularizado por Elena Burke, «la señora sentimiento». Entonces Michel, totalmente excitado, declara: Lo que más me gusta de todo esto, lo mejor de todo esto es que, al final, cada uno practica el mismo sueño, ¿oíste? Dentro del mismo grupo. ¡Cóño, asere, ¿tú te imaginas nosotros…una pila ‘e GRAMMY? Es una cosa que está loca; pero… ¿te imaginas?
Bueno, dejémoslo aquí.
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OJO PARA EL DISEÑADOR
Biblioteca de Explosión
¿Qué lecturas de su infancia recuerda con mayor agrado? La Edad de Oro, Los Tres Mosqueteros, y La Historia de Elpidio Valdés. ¿Tiene algún libro permanentemente en su mesita de noche? La Santa Biblia. ¿Cuáles son los últimos libros que ha leído? Pasajes de la Guerra Revolucionaria. Los Independientes de Color. Diccionario Cubano de Términos Populares y Vulgares. ¿Qué libro recomendaría incondicionalmente a sus amigos? Vindicación de Cuba, y La Biblia. ¿Y a sus enemigos? Biblia.
La Suprema compactoteca
-Jay Z: Mezcla moña con rap clásico al utilizar fondo light. Planet Asia: Fondo marcadamente melódico. «Cosas suaves pa descargar. Cosas relajadas». Mos Def: «Con background lírico hablan fuerte: no necesito la bulla del rap encima de mí to el tiempo», dice Michel. M.O.P. FlipMode Squad.
-Van Van, Manolito Simoné, Emiliano Salvador, Los Muñequitos de Matanzas. Marc Anthony.
-U2.
JUAN FRANCISCO MANZANO.
Treinta años
Cuando miro al espacio que he corrido,/
desde la cuna hasta el presente día,/
tiemblo, y saludo a la fortuna mía/
más de terror que de atención movido./
Sorpréndeme la lucha que he podido/
Sostener contra suerte tan impía,/
Si tal puede llamarse la porfía/
De mi infelice ser, al mal nacido/
Treinta años ha que conocí la tierra;/
Treinta años ha que en gemido estado/
Triste infortunio por do quier me asalta/
Más nada es para mí la cruda guerra/
Que en vano suspirar he soportado,/
Si la calculo, ¡oh Dios! con la que falta.
Partido Independiente de Color [ CUBA 1912]
GUSTAVO URRUTIA
ARTE/FINAL [Julio Moracen]
Cautivo en un tambor tamani
coco
camino
ceiba
cementerio
Hice el viaje como un pez
Ochosí, el cazador
de una sola flecha
Me engañó con azúcar
Me engañó con azúcar y melaza.
Alberto Guerra Naranjo

Premio de cuento de la revista La Gaceta de Cuba 1997 y 1999. Tiene publicados el libro de cuentos Blasfemia del escriba (Letras Cubanas, 2000).
Buscavidas (novela inédita.)Fragmento
[…] mientras la cafetera hervía a punto de botarse, recordó a Julio Cortázar. J.L tomó un paño con la mayor rapidez. Preparó medio vaso, se dio un buche del líquido humeante y quiso fumar. Pero faltaban los cigarros. Cortázar sí era un escritor del carajo, se dijo, de esos que no lo piensan dos veces para entrarle a la página. Cortázar, tremendo tipo Cortázar. Decidió bajar las escaleras, cruzar la calle, mirar de reojo al vendedor de churros, a la gente en la parada, llegarse hasta la esquina y comprar unos cuantos cigarros. Escribir no se puede sin cigarros, se dijo frente al viejo que los vende.
-¿Cuántos quieres?
- Deme diez.
¿Habría pasado el genial Julio Cortázar por los mismos pasmes que a él le sucedían? ¿Habría comprado cigarro a menudeo a un viejo renqueante, que contaría el dinero con una calma increíble antes de echarlo en el platico del bisne? ¿Habría sabido qué coño era bisne, qué coño cigarro a menudeo? ¿Habría arrastrado un colchón por la ciudad por tirarle un cabo a un par de marginales? ¿Habría trabajado alguna vez de C.V.P, en alguna empresita de París o Buenos Aires? ¿Habría corrido detrás de un extranjero para tumbarle unos fulas e ir tirando? ¿Habría pasado los mismos trabajos para escribir una cabrona palabra? El viejo trajo los cigarros y se quedó mirándolo.
- ¿Algún problema, muchacho?
- Nada, Prendes, pensaba un poco.
- Un consejo, muchacho: Estos tiempos no son para pensar. ¿Vas a comprar café?
- Gracias, Prendes, colé ahora mismo.
Esquinados en el borde de la mesa, el medio vaso y los cigarros serían testigos de las primeras palabras que recibiría la hoja en blanco. Ellas, las palabras, antes de inscribirse a través de las teclas, tendrían que aferrarse primero en la mente de J.L y luego ser paladeadas como si fueran dulce cocinado por su esposa. Eso era escribir. Eso y algo más que fumarse otro cigarro o pararse y caminar a la ventana para contemplar otra vez al vendedor de churros. J.L tuvo miedo ese martes. Un escalofrío le advirtió que sus pasos anteriores sólo eran pretextos para demorar el comienzo. Toda la fuerza de la Literatura estaba en el comienzo. Ningún escritor de ficciones que respetase el oficio podía darse el lujo de no meditarlo. Mirar por la ventana no lo salvaría de escribir, se dijo. Pero era un alivio ante la imposibilidad de encontrar una frase. La buena frase. Cada cual en la calle era presa de sus propias intenciones: los vecinos, los viejos con jabas camino a la bodega, la gente en la parada, las mujeres, el par de mecánicos debajo de un carro. Menos él, todos tenían prefigurado su comienzo. El vendedor de churros, por ejemplo, lo aseguraba con una eterna metafísica: Llegar temprano, calentar la manteca, colocar la harina con azúcar y pregonar churros, churros, vaya tu churro aquí. Pero con el escritor que intentaba la creación las posibilidades eran infinitas. Aunque la historia que pensaba escribir estuviese muy clara, los personajes, e incluso el tono, faltaban las palabras del comienzo. Llevaba días estrujando cuartillas sin que aparecieran. Hoy no me puede pasar lo mismo, se dijo. Dejó caer el cigarro hacia la calle, soltó el humo y se prometió no volver a la ventana hasta que escribiese una frase. La buena frase. Cuando estuvo otra vez frente a la Royal cerró los ojos, respiró profundo, puso las manos sobre el borde de la mesa, trató de pensar en la página en blanco y se maldijo. Finalmente se maldijo. Alguien había tocado la puerta.
MATRIZ DE IDENTIDAD:LIBROS
- BENITEZ ROJO, Antonio - La Isla que se repite, Editorial Casiopea, Barcelona,1998.
- FANON, Frantz - Peau Noire Masque Blancs, Editions du Seuil, Paris, 1992.
- MUNANGA, Kabenguele. Negritude: usos e sentidos. São Paulo, Ática, 1988.
- ORTIZ, Fernando.Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar, La Habana: Jesus Montero Editor, 1940.





